Después de un espectacular arranque de año, en el que los activos de riesgo brillaron en enero, gracias a la mejora del entorno macroeconómico y un fuerte crecimiento de los beneficios empresariales, cerramos febrero con recortes significativos en los mercados financieros.

 

Un dato de crecimiento de salarios en Estados Unidos superior al estimado, y el miedo de que se produjera un inminente aumento de inflación, provocó un repunte de las rentabilidades de los bonos, que se trasladó a los mercados de renta variable. Así, las bolsas recortaron un 10% en pocas sesiones durante los primeros días del mes, lo que provocó un tremendo repunte de la volatilidad, que había permanecido en niveles mínimos históricos hasta entonces. En concreto, pasó de 17 puntos a 37 en un intervalo muy reducido, lo que generó ventas forzadas en numerosas estrategias, cuyo objetivo de inversión se basa, principalmente, en controlar el riesgo de las carteras utilizando métricas de volatilidad.

 

A pesar de la virulencia del movimiento, en magnitud y tiempo, cuesta encontrar motivos para pensar que esta corrección se deba a motivos fundamentales. La temporada de resultados empresariales en Estados Unidos ha sido muy buena, batiendo ampliamente las estimaciones de los analistas y los indicadores macroeconómicos adelantados siguen mostrando lecturas positivas. Además, durante las caídas, apenas vimos diferencias significativas de comportamiento entre compañías defensivas y cíclicas, lo que nos hace sospechar que la buena percepción macroeconómica de los inversores no ha cambiado.

 

En febrero, la rentabilidad de la bolsa mundial, medida por el índice MSCI World, tuvo una caída del 3,69% en moneda local -medida en euros fue del 2,26%, debido a la debilidad de la moneda única durante febrero-. Con esta caída, se evaporan las ganancias obtenidas por el índice mundial en enero, aunque se aprecian diferencias por regiones. Así, Europa es la que peor comportamiento relativo tuvo, mientras que Estados Unidos se mantiene prácticamente plano -medido en euros- y los emergentes y Japón suben más del 1% en el año.

 

En el universo de gestores activos españoles Smart-ISH, los resultados obtenidos en febrero, en general, han sido negativos para la mayoría de los productos. Destaca positivamente Smart Social Sicav, la sicav surgida de las redes sociales. En los últimos meses había tenido mala evolución debido a su posición corta en renta variable, pero en el último mes, con las fuertes caídas, ha reaccionado positivamente y ha obtenido la mejor rentabilidad de todo el Universo Smart-ISH, sumando un 5,55%. Le sigue con una rentabilidad del 2,51% Kersio Capital Sicav, principalmente por su buena selección de valores.

 

En el lado negativo se sitúa este mes Elcano Inversiones financieras Sicav, con una rentabilidad del -8,63%. Esta sicav tiene un peso significativo en compañías del sector energético, que ha sido el que peor comportamiento ha tenido. Le sigue Bankia Bolsa Española FI, con una rentabilidad del -5,98% en febrero, principalmente por la mala evolución de sus principales posiciones en el sector financiero, como BBVA (-10,47%) y Santander (-6,85%).

 

Este mes hemos incluido cuatro productos nuevos al Universo de Gestores. Rentamarkets Narval FI, gestionado por José María Díaz Vallejo es un fondo de renta variable europea que invierte en compañías infraponderadas que paguen un dividendo alto. También ha entrado en el universo Kokoro Capital Investments, gestionado por Ana Fernández Sánchez de la Morena. Es una sicav de bolsa flexible que invierte en compañías socialmente responsables y sostenibles, que se encuadran en megatendencias como robótica, agua, innovación tecnológica, etc. Otro fondo que hemos incluido es el Renta 4 Ohana Europe FI, gestionado por Saúl Sala Peñalver. Es un fondo mixto europeo que tendrá como mínimo el 60% en renta variable y tiene un objetivo del 8%-9% de rentabilidad anual. Por último, hemos incluido TREA Iberia Equity FI, está gestionado por Alfonso de Gregorio y Lola Jaquotot, que pertenecían hasta hace poco al equipo de Gesconsult.