Un proverbio africano reza: “Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado”. Esta frase la podemos aplicar a nuestra vida personal, al trabajo en equipo y también a la inversión.

 

En Solventis Eos cuando invertimos en un negocio, nos convertimos en copropietarios del mismo, delegando su gestión en el equipo directivo, por lo que debemos analizar detalladamente quién o quienes nos acompañan en este viaje y sus incentivos. A primera vista, esto último se soluciona invirtiendo en empresas donde haya un accionista de referencia (familia, fundadores…) o directivos que tengan acciones de la propia empresa. En ocasiones, esto es condición necesaria pero no suficiente, sirva como ejemplo la empresa alemana Drägerwerk, en el que la familia fundadora tiene un control de costes pésimo y una toma de decisiones lenta y cuestionable.

 

Por ello es muy importante ir más allá y analizar los valores y filosofía empresarial que tienen los dirigentes de las compañías. De esta manera comprendemos si quienes llevan las riendas de los negocios en los que invertimos, comparten nuestro modo de entender las cosas o no. Después de examinar muchos equipos directivos, hemos elaborado un listado de patrones que buscamos en ellos. Es muy complicado encontrar todos en un equipo ejecutivo, pero queremos que aglutinen la mayor parte.

 

En primer lugar, una visión de largo plazo. Al igual que nuestro análisis toma un horizonte temporal de cinco años o más, requerimos que los dirigentes tengan siempre el foco más allá del próximo trimestre. Aquí encontramos ejemplos como el de la familia Grifols, dueños de una de las empresas más importantes de hemoderivados. Grifols invierte actualmente miles de millones de euros en centros de donación de plasma, para asegurarse su materia prima en el futuro. Esto supone sacrificar los márgenes de hoy, a cambio de obtener una mejor rentabilidad el día de mañana.

 

En segundo lugar, tener el coraje de decir no. Sobre nuestras manos caen numerosas ideas de inversión, pero la mayoría de ellas no acaban entrando en cartera, ya sea porque no nos convence su modelo de negocio, no las entendemos o están caras. Pues bien, los equipos directivos también deben rechazar oportunidades que no creen valor al accionista, evitando así crecer a cualquier precio. En este apartado, tenemos ejemplos como el de Robertet, empresa francesa encuadrada en el sector de los aromas, fragancias y sabores. Sobre la mesa de la familia Maubert, dueños de Robertet, han caído muchas oportunidades para expandir su negocio, pero en la mayoría de ellas la respuesta ha sido no. Ellos siempre han primado la rentabilidad y la disciplina financiera sobre cualquier otro aspecto.

 

En tercer lugar, confianza en el equipo. En este punto el mejor resumen es la frase del ex deportista Bud Wilkinson: “La confianza es el cemento invisible que mantiene el equipo unido”. Dicha confianza cobra especial relevancia en los peores momentos, tal y como le ocurrió al fabricante de impresoras Koenig & Bauer. La compañía atravesó una enorme restructuración en los años 2012 y 2013 a raíz de la crisis financiera y el descenso de la lectura de periódicos escritos. En ese momento la empresa necesitó el apoyo de los empleados para sacar adelante su plan de viabilidad, renunciando todos a sus intereses personales y centrándose en la supervivencia del negocio. Hoy en día, Koenig es una empresa rentable, líder de mercado y sin deuda.

 

En cuarto lugar, dejar a un lado el precio de la acción. Nosotros pasamos la mayor parte de nuestro día analizando, entonces queremos que los dirigentes de nuestros negocios hagan lo mismo, dedicándose a hacer crecer su empresa de manera rentable. No deseamos ir de la mano de directivos que están eufóricos cuando el precio por acción toca máximos o deprimidos cuando la acción está en mínimos. Será el tiempo y trabajo bien hecho, quienes determinaran el valor de la compañía en bolsa.

 

Estas son las principales características que buscamos en los equipos directivos de las compañías que analizamos, aunque hay algunas más. En definitiva, queremos que gestionen sus negocios como lo haríamos nosotros.

 

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