Solventis
Solventis
¿Sabes cómo pueden afectar las elecciones de EEUU a la economía del país?

¿Sabes cómo pueden afectar las elecciones de EEUU a la economía del país?

1
Me gusta
0
Comentar
Guardar

El próximo 3 de noviembre se celebran las elecciones a la presidencia en EEUU. Este íto suele ser motivo de volatilidad en los mercados financieros y, en esta ocasión, no será distinto. De su resultado va a depender el rumbo económico de una de las principales potencias económicas del mundo.

En este artículo no pretendemos adivinar el resultado de los comicios, para ello existen los sondeos y casas de apuestas. Lo que pretendemos es abordar las consecuencias para la economía y los mercados de que la Casa Blanca continúe siendo republicana o vire hacia demócrata.

 

El partido demócrata en su programa económico aboga por,

-Aumentar el salario mínimo a 15$/hora y revertir los recortes de impuestos de la era Trump.

-Reparar la reputación del país, especialmente las relaciones con la OTAN y quizás enfrentar a China.

-Inversión en energía verde (2 billones de dólares) y volver a unirse al acuerdo climático de París.

-Ampliación del Obamacare (2,25 billones en 10 años).

-Priorizar la producción nacional invirtiendo 700.000 millones de dólares en materiales, servicios, investigación y tecnología fabricados en EEUU.

 

Por su parte el partido republicano continuaría con su programa actual que incluye,

- La construcción del muro entre EE.UU. y México.

- Acabar con la “dependencia” de China a través de los acuerdos comerciales y proteger la industria estadounidense ofreciendo ventajas fiscales a las empresas estadounidenses.

- Promover la extracción de gas y petróleo. 

- Continuar con las rebajas fiscales para la clase trabajadora y las empresas.

- Reducir el coste de las medicinas y acabar con “Obamacare”.

 

Es importante recordar que de estas elecciones no solo saldrá el próximo presidente de EEUU, los votantes también decidirán en las urnas a la totalidad de la cámara de representantes y a 35 integrantes del senado.

Actualmente, el partido republicano tiene el control del senado con 53 senadores de un total de 100. De los 35 senadores que se decidirán, los republicanos defenderán 23 escaños y los demócratas 12, por lo tanto, el partido republicano debe conservar 21 escaños si quiere continuar con su mayoría. En el caso de la cámara de representantes el partido demócrata tiene la mayoría desde las elecciones “midterm” de 2018 con 233 representantes de un total de 435.

Ello implica que de estos comicios pueden surgir 4 escenarios:

 

-Ola azul: En este escenario todo estaría en poder de los demócratas que, ejecutando su programa político sin intromisiones ni obstáculos, incrementarían los impuestos, lo que en un primer momento debería tener un impacto negativo en el crecimiento económico, aunque lo compensarían con un mayor gasto fiscal y con una desescalada de la tensión en las relaciones con China y otras economías, de modo que el resultado es ligeramente positivo para el crecimiento económico.

En cuanto a los mercados, pensamos que, si bien en un principio podrían ponerse nerviosos por la asociación del partido demócrata con subidas de impuestos y mayor regulación, es probable que al final los inversores descontasen los efectos de una mayor generosidad fiscal, lo que generaría un aumento de confianza del consumidor respaldando de esta forma los activos de riesgo. Los sectores beneficiados de este escenario serían principalmente renovables, infraestructuras y consumo. Los índices asiáticos también deberían verse reforzados.

 

-Situación actual: Trump sale reelegido, los republicanos se quedan con el senado y los demócratas con la cámara de representantes. Este escenario implica una situación continuista ya que es, de hecho, donde nos encontramos hoy en día. Sería neutral para el crecimiento económico, ya que el actual entorno de confrontación política continuaría y la incertidumbre iba a permanecer alta. Probablemente veremos cómo las tensiones geopolíticas se mantendrán e incluso se agravarán y en los mercados continuará la volatilidad.

 

-Estancamiento: Joe Biden, el candidato demócrata, sale elegido como presidente, pero los republicanos mantienen el control del Senado. Este resultado probablemente daría lugar a un escenario de estancamiento donde los republicanos bloquearían las principales iniciativas y Biden se vería abocado a gobernar a través de órdenes ejecutivas, una situación idéntica a la que vivimos en los 6 últimos años de la administración de Barack Obama.

Este escenario sería ligeramente negativo para crecimiento, ya que es poco probable que se aprueben reformas fiscales de calado. En cualquier caso, el entorno regulatorio sí sería mayor y, excepto los sectores más perjudicados por la guerra comercial que se verían favorecidos, los mercados responderían aquí de una forma negativa. Recordemos que la política exterior es una potestad exclusiva de la figura del presidente, y Biden es más moderado que Trump en este aspecto.

 

-Ola roja: el rojo es el color del partido republicano, se llama ola roja cuando este partido alcanza la casa blanca y ambas cámaras. Sería ligeramente positivo para el crecimiento ya que un mayor gasto en infraestructuras y un potencial recorte de impuestos impulsarían el consumo y tendía un impacto directo en los beneficios del sector empresarial.

Los mercados reaccionarían en esta situación muy positivamente y descontarían esos mayores beneficios. Los principales sectores beneficiados de este escenario serían salud, tecnología y petróleo.

 

La guinda del pastel es que estas elecciones vendrán marcadas por un aumento de los votos por correo, ya que muchos electores evitarán desplazarse para evitar posibles contagios de COVID-19. Se estima que cerca de 60 millones de votos serán emitidos de esta forma, una cifra sin precedentes. De este modo la noche de las elecciones nos podemos encontrar con un Trump inicialmente vencedor, pero días después, tras el recuento de votos por correo, que el vencedor, finalmente, fuese Biden. Ello podría propiciar denuncias de fraude electoral y todavía una mayor volatilidad y giros bruscos en los diferentes mercados.

 

 

Georgina Sierra Cortijos, Directora del Área de Gestión de Solventis

Pilar Cañabate Concha, Portfolio Manager de Solventis

0 ComentariosSé el primero en comentar
User