Ya próximos a finalizar el período de publicación de resultados en Estados Unidos, y con las cifras ya bastante definitivas, abrimos esta semana con el recordatorio de que no es oro todo lo que reluce en las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China.

Empecemos con los resultados:

 

La cartera de Adriza Neutral FI ya se encuentra próxima alcanzar una rentabilidad del 9% en el año actual, con un 4,9% y 4% de rentabilidad anualizada a 3 y 5 años, respectivamente.

Con el 80% de las compañías americanas habiendo publicado resultados del tercer trimestre, hay pocas novedades respecto al pulso tomado la semana pasada. El crecimiento de las ventas se mantiene en un 4,6% y los beneficios en un 1,6%, representando este último una sorpresa positiva del 6,2% respecto a las cifras previstas por los analistas. No olvidemos que estos últimos ya habían rebajado previamente sus estimaciones, algo que ha provocado que el número de compañías que baten resultados se encuentre en máximos desde 2010.

Así, tanto Estados Unidos como Europa se encuentran cotizando prácticamente a los mismos múltiplos que antes del último trimestre de 2018, un momento, recordemos, en que apenas se habían deteriorado las previsiones de las compañías y las expectativas sobre un crecimiento más moderado apenas se habían formado lo suficiente como para provocar la corrección de finales de año. Por ello, consideramos que la relación precios-beneficios actual no es atractiva para incrementar de forma significativa nuestro riesgo a renta variable, y nos parece apropiado el nivel sostenido por la cartera, un 35,7%.

Por otro lado, el inicio de la semana actual nos ha recordado que el camino hacia el acuerdo comercial entre Estados Unidos y China no está carente de curvas; más bien, se trata de un proceso de negociación largo, con intereses compartidos y también opuestos, cesiones y ganancias, pero sobre todo, un proceso en el que la tensión negociadora no puede brillar por su ausencia. En este caso, el contrapunto de tensión lo ha puesto Donald Trump, amenazando con activar de forma automática el próximo viernes una subida arancelaria. En nuestra opinión, tras las largas y sucesivas rondas de negociaciones ya desarrolladas, debemos restar importancia al hecho en sí mismo y ver esta amenaza como un acelerador del acuerdo, más que como una causa de ruptura. Es cierto que, tras la expansión de múltiplo de este año, la sensibilidad del mercado a este tipo de noticias es mayor. Sin embargo, no creemos que las partes dejen de ver el valor del camino recorrido hasta ahora, y finalmente llegarán a un acuerdo que beneficiará a buena parte del comercio internacional.

A propósito de los atributos que califican cualquier negociación: estaremos atentos durante esta semana a la evolución de las conversaciones para, en caso de que, sin razón fundada, el mercado brinde oportunidades, aprovecharlas para incrementar exposición, pero siempre a múltiplos algo más relajados que los actuales.

Recuerden: si las letras del Tesoro ofrecen rentabilidades negativas, no hay retorno sin riesgo y, como siempre, “Tengan cuidado ahí fuera”.

 

Rafael Peña Gorospe
Gestor de Adriza Neutral