Seguimos recibiendo datos que nos impiden ver con claridad un escenario de crecimiento económico de la intensidad vista hasta ahora, aunque mantenemos aún el escenario base de una desaceleración que, quizá coyunturalmente, podría verse algo más perjudicada por la demora y clima de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China.

Empecemos con los resultados:

 

La semana pasada se continuó reforzando el escenario de desaceleración económica que venimos observando desde hace algunos meses. Los datos de PMI en Alemania y Francia, tanto manufactureros como de servicios ilustraban un empeoramiento económico superior al pronosticado por el mercado. Sin embargo, la novedad venía sobre todo del efecto contagio al sector servicios, también fuera de las expectativas del mercado. Al otro lado del Atlántico, el dato de confianza del consumidor de septiembre sorprendía a la baja y perdía los niveles que había ganado a lo largo de los dos últimos meses.

Indudablemente, y hasta la fecha, la esperanza de un acuerdo comercial sigue siendo un catalizador para las bolsas, además de los bajos tipos de interés, que hacen que las percibamos más atractivas frente a la renta fija de mejor calificación. Por este motivo, tenemos mucho interés en evaluar el grado de deterioro a nivel microeconómico, con las publicaciones de resultados del tercer trimestre. Evaluaremos entonces hasta qué punto los activos de renta variable tienen capacidad de generar valor en el medio y largo plazo desde los precios actuales. Por ahora, nuestra prudencia nos sigue aconsejando mantener una exposición moderadamente baja, del 28%, de la cual, geográficamente Europa sigue siendo nuestra mayor apuesta, 17,3% frente a 7% en Estados Unidos, donde esperamos que haya un contracción de múltiplos superior.

Mientras tanto, los índices americanos siguen cotizando con revalorizaciones del 8% en los últimos 12 meses (18% en el año actual), superior al de sus homólogos europeos, 3% (17% en el año). La renta fija soberana, pese a las caídas de este mes, mantiene en el año significativas apreciaciones. Así, las rentabilidades a 10 años de los bonos americanos y alemanes registran caídas de 100 y 83 puntos básicos en el año. En cuanto al crédito, el comportamiento también ha sido similar, destacando las emisiones high-yield y los subordinados financieros, que han visto descender sus rentabilidades en 120 y 85 puntos básicos, respectivamente.

Recuerden: si las letras del Tesoro ofrecen rentabilidades negativas, no hay retorno sin riesgo y, como siempre, “Tengan cuidado ahí fuera”.

 

Rafael Peña Gorospe
Gestor de Adriza Neutral