Los mercados siguen bajo cierta dosis de cautela, aunque la presión en los precios no se está incrementando de forma alarmante.

Empecemos con los resultados:

La cartera de Adriza Neutral FI sigue manteniendo un sesgo defensivo a la espera de novedades en el plano económico y en las tensiones geopolíticas. Los indicadores macro apenas apuntan a una mejoría del entorno económico, a la vez que los movimientos estratégicos de los principales países involucrados en las negociaciones comerciales, Estados Unidos y China, continúan teniendo un marcado tono proteccionista, lo que no hace más que incrementar la incertidumbre entre los agentes económicos y empeorar las expectativas sobre el devenir de las grandes economías.

Mientras tanto, los principales índices de renta variable continúan marcando fuertes rentabilidades en el año actual. En Estados Unidos los índices S&P 500 y Nasdaq mantienen subidas anuales del 16,5% y 20%, respectivamente; algo menores en Europa, 11% para el Euro Stoxx50 y 10% para el Stoxx600, que extraordinariamente se encuentran afectados por la situación política en Reino Unido ante un brexit sin acuerdo, o la reciente tensión en Italia que asomaba esta semana pasada.

El crédito también se está viendo afectado, con ampliaciones significativas de sus diferenciales contra la deuda soberana, cuya rentabilidad continúa en descenso. Sin embargo, los movimientos no están siendo por ahora tan acusados como el pasado mes de diciembre. Así, por ejemplo, el diferencial contra la deuda pública americana de los subordinados financieros está ensanchando este mes alrededor de 30 puntos básicos (pbs), lejos aún de los 80pbs del pasado diciembre; o las referencias high-yield, que se están ampliando en 50 pbs en Estados Unidos, frente a los 160 pbs en diciembre, también contra el bono soberano. En definitiva, una cierta huida hacia la calidad, que si bien cuantitativamente no está siendo acusada, está siendo aderezada con una relevante subida del oro tras el cambio de sesgo en la estrategia de política monetaria de los principales bancos centrales.

A los múltiplos actuales, en combinación con nuestra percepción de riesgo, seguimos observando escaso potencial de rentabilidad, razón por la cual, creemos que es fundamental seguir alimentando nuestra estrategia de preservación de capital frente a la adopción de riesgos poco remunerados, a la espera de precios más atractivos o recuperación de fundamentales.

Recuerden: si las letras del Tesoro ofrecen rentabilidades negativas, no hay retorno sin riesgo y, como siempre, “Tengan cuidado ahí fuera”.

Rafael Peña Gorospe
Gestor de Adriza Neutral