A pesar de los datos macro que se han ido conociendo a lo largo del mes de junio y que dan síntomas claros de una desaceleración a ambos lados del Atlántico, junio terminó de una manera muy positiva para la renta variable. Los índices europeos subieron entre el 2,16% del Ibex y el 7,23% del Mibtel, mientras que en Estados Unidos los índices volvían a marcar máximos históricos con incrementos superiores al 6,80%. Asia también se dejó contagiar del optimismo. Seguir leyendo