Es curioso cuando intentas indagar sobre las razones por las cuales los índices de mueven arriba o abajo. En estos días de volatilidad extrema, con los índices en negativo y muchas inversiones con rentabilidad mala, echamos un vistazo a los EE. UU. y a Europa para intentar ver o descubrir las poderosas razones detrás de este comportamiento.

En general, la lógica nos dice que si una compañía presenta buenos resultados, crece en ventas y beneficios, y crece en generación de caja, esa compañía debería valer más, o por lo menos los inversores deberían estar dispuestos a pagar más por ella. Esta es la lógica, pero claro, si echamos un vistazo a compañías como Covestro o como RHI Magnesita, las dos en nuestras carteras, vemos que esa lógica no se ha cumplido en absoluto. Es decir, los números y los mensajes que las compañías han estado dando al mercado han sido positivos. Más si cabe, estas compañías eran un haz de luz entre la tiniebla de malos resultados, bajadas de guías, etc... Pero el mercado no ha tenido piedad, e incluso estas acciones se han comportado mal y hasta peor que los índices.

Si miramos a EE. UU., desde hace algún tiempo estábamos ya alarmados de los múltiplos que se estaban pagando. Hay que decir que durante 2017 iniciamos una salida ordenada de acciones de EE. UU. por el miedo a que las valoraciones volvieran a niveles más acordes con los fundamentales de las compañías. Pues bien, en 2018 no han dejado de subir y solo el mes de octubre han bajado.

Cuando queremos ver "otras razones", además de las fundamentales, nos encontramos con una con la que no podemos y, por tanto no habíamos, contado: los programas de recompra de acciones. Es decir, las compañías cotizadas, con los beneficios y caja que generan (en algunos casos, con deuda), recompran acciones propias en el mercado, de manera que meten una presión compradora adicional al precio de las acciones al meter un volumen comprador extra. Si hacemos un paralelismo entre el nivel de recompras y el comportamiento de los índices, encontramos que la correlación es escandalosa. Es más, si cogemos los índices del S&P 500 tecnológico, vemos que las recompras están en máximos. Es un aviso a navegantes...

¿Qué quiere decir esto?

Bueno, en un mercado eficiente, las valoraciones de los índices deberían seguir los fundamentales de las compañías que lo siguen. Si se acabaran esas recompras de acciones, pensamos que los índices deberían reaccionar negativamente y volver a niveles más razonables. Podemos encontrar sectores donde el nivel de recompras no ha sido muy elevado, por lo que podemos pensar que, si hubiera algún plan de recompra en el futuro, esos sectores (consumo no cíclico, value por ende) podrían comportarse mejor que el resto de sectores. Cuidado también con aquellos sectores más endeudados, ya que una subida de tipos puede que reduzca su capacidad de generación de caja y haya, por tanto, menos recompras en mercado. Los dados están ya rodando en el tapete: ¿cuál es el sector que mejor lo hará entonces? Los menos endeudados, con generación de caja fuerte y valoraciones razonables. ¿Les suena? A nosotros sí: esta es la filosofía value.



Los buy backs en el sector tecnología, razón que hay detrás del Nasdaq. Fuente: Standard & Poors


Hay una correlación alta entre buy-backs y el comportamiento del mercado (S&P 500). Fuente: Standard & Poors


Pero Europa no se salva de esta tendencia. Fuente: Bloomberg.