Responde Jaime Sémelas, director de análisis de Value Tree:

Todo depende. El sector está viviendo una auténtica revolución con los coches híbridos, los eléctricos y los autónomos auto-conducidos. Creemos que la mejor forma de posicionarse en este sector es viendo qué compañías pueden tener más éxito en esta transformación y, de ellas, qué acciones todavía no han recogido todo ese potencial. Así, Tesla es una locura, por mucho que la compañía sea pionera y esté en la vanguardia de la tecnología del coche eléctrico.

Por otra parte, es posible invertir en este sector a través de los fabricantes de coches (OEMs Original Equipment Manufactorurers) como Volkswagen, Renault o Daimler, o bien hacerlo a través de los Tier 1 o Tier 2 que son los que fabrican piezas y, posiblemente, los que lleven la carga de la investigación en I+D. Así, en Renault, encontramos una compañía cotizando a PER 5x que es ridículo. Entre las segundas, podemos encontrar tanto a CIE como a Gestmap.

¿La guerra de los aranceles amenaza el sector?

Sí, pero a corto plazo. Los OEMs son compañías globales, con presencia en la mayoría de continentes y países. Si, por los aranceles, hay ciertas disrupciones de producción y venta, éstos realizarán un realojamiento de las producciones. Además, muchas veces la guerra de los aranceles tienen efectos inmediatos en las monedas, provocando depreciaciones inmediatas, haciendo que las subidas arancelarias no sean tan impactantes como inicialmente se había previsto.

¿Ha sufrido el impacto de la crisis del diésel?

Por ahora no. Se hace un recolocación de producciones. El montaje y producción es lo suficientemente flexible para poder adaptarse en tiempos récord. Es cierto que Europa es una isla del diésel, originariamente con un 70% de las ventas de vehículos con este tipo de motores. Desde el Diésel Gate, la tendencia ha hecho que este porcentaje se haya reducido. Pero también es cierto que los motores de gasolina cada vez están más presionados, por tanto, se hacen más pequeños para que consuman menos. Por ello, tienen que estar expuestos a más presión para no rebajar la potencia y “tirada”. Ello hace que generen otro tipo de gases como el NOx, originario de los diésel y que era exclusivo de ellos en el pasado. La siguiente oleada será contra los gasolina.

 

Sigue leyendo