-  El mayor desafío de la nueva administración será la generación de ingresos públicos no relacionados con el petróleo.

- Nigeria está gastando demasiado de sus ingresos en el pago de su deuda (76% en 2017).

- La inversión en infraestructura es crucial para que el país emprenda una senda de crecimiento económico sostenible.

- Los mercados tienden a preferir al presidente en ejercicio, pero su contrincante tiene una carta de ganadora basada en su actitud favorable hacia el entorno empresarial.

- El potencial del país para poner en marcha reformas contra la corrupción es incierto, independientemente del resultado de las elecciones.

Thierry Larose, Senior Portfolio Manager, Vontobel Asset Management

Carl Vermassen, Senior Portfolio Manager, Vontobel Asset Management

Este sábado 16 de febrero, 84 millones de personas acudirán a las urnas para elegir al Presidente y a la Asamblea Nacional del país más poblado y económicamente más poderoso de África. Estas elecciones marcarán el vigésimo aniversario del retorno de la democracia que en 1999 finalizó el régimen militar. Aunque sólo podemos intentar adivinar quién ganará esta reñida carrera, nos parece útil recordar quiénes son los contendientes y cuáles son las principales cuestiones en juego en estos comicios.

El actual presidente Muhammadu Buhari del All Progressives Congress (APC) buscará un segundo mandato de cuatro años, mientras que el ex vicepresidente Atiku Abubakar del People’s Democratic Party (PPD) será su principal rival.

El Sr. Buhari es un General de División retirado del ejército que participó en la política nigeriana desde el primer golpe militar del país en 1966, antes de ocupar el cargo de Jefe de Estado de 1983 a 1985. Se postuló para las elecciones presidenciales de 2003, 2007 y 2011 antes de ganar en 2015.

El Sr. Abubakar es también un veterano de la política nigeriana y un magnate de los negocios que hizo una controvertida fortuna con una empresa de logística de petróleo y gas que estableció a principios de la década de 1980 mientras trabajaba como oficial de aduanas en el Puerto de Lagos. Fue vicepresidente de Nigeria de 1999 a 2007 como compañero del entonces presidente Olusegun Obasanjo.

La religión y las cuestiones étnicas siempre han sido factores importantes en el equilibrio de poder de la política nigeriana. Pero como ambos candidatos son musulmanes fulani del norte y sus compañeros del sur cristiano, afortunadamente este aspecto no será un obstáculo. Esta vez los temas clave son: la seguridad, la corrupción y la economía.

- Seguridad: los principales riesgos son: a) el aumento de los ataques terroristas perpetrados por la facción del Estado Islámico de Boko Haram en el noreste, b) la violencia sectaria entre agricultores y pastores en el Cinturón Medio y c) la amenaza que representan los militantes de los Vengadores del Delta del Níger para la infraestructura petrolera en el sur.

Corrupción: Lamentablemente, Nigeria es famosa por estar siempre entre los países más corruptos del mundo. El problema es endémico y se extiende por todo el tejido social y económico, lo que reduce drásticamente la productividad y el potencial de crecimiento.

- Economía: Nigeria tiene una economía relativamente bien diversificada con un gran sector de servicios, una agricultura intensiva en mano de obra y una industria centrada en los hidrocarburos.  Mientras que el petróleo sólo representa el 10% del PIB de Nigeria, representa el 90% de las exportaciones del país y el 50% de los ingresos del gobierno federal. El problema es que aproximadamente tres cuartas partes de los ingresos del gobierno se destinan al pago de la deuda pública.

La incapacidad del gobierno para movilizar ingresos no petroleros para el presupuesto es uno de los temas más importantes que la futura administración tendrá que abordar para invertir en una infraestructura muy necesaria y mejorar la productividad en los sectores no petroleros.  Sólo entonces se podrá encaminar la economía hacia un desarrollo sostenible.

Las elecciones del 16 de febrero

Si bien las elecciones son típicamente -y más aún en África- períodos de mayor volatilidad de los mercados, los participantes en los mercados financieros tienden a favorecer al titular. Parece más seguro ponerse del lado de lo conocido. Por otra parte, la perspectiva pro-negocios del contrincante, que aboga por una mayor implicación con el FMI y un enfoque más orientado al libre mercado, son claramente las bazas del éxito. Por no mencionar la precaria salud del Sr. Buhari, que lo mantiene en el extranjero durante largos períodos. En general, se podría decir que la lucha contra la corrupción profundamente arraigada se ve impulsada positivamente por un cambio de liderazgo. Sin embargo, es dudoso que un político de larga trayectoria como el Sr. Abubakar traiga el proverbial viento fresco para combatir la corrupción. En cuanto a la cuestión de la seguridad, las probabilidades están claramente excluídas. 

El balance final parece ser una línea fina y la forma exacta en que cae la moneda probablemente no va a determinar el destino de los mercados financieros en el futuro.

Unas elecciones razonablemente libres y justas y una transición de poder sin contratiempos -sin violencia- serían probablemente el mejor resultado que los mercados pueden desear: gane quién la gane.

Important legal information:

This is the personal opinion of the authors and does not necessarily reflect the opinion of Vontobel Asset Management.