En el Día Internacional de la Luz que respalda la UNESCO, queremos compartir nuestros puntos de vista sobre OLED, la última tecnología de iluminación. 

El 16 de mayo de 1960, el láser vio la luz del día, entusiasmando inmediatamente a los científicos y cautivando la imaginación de la gente (recuerde la pequeña operación que Auric Goldfinger planeó para James Bond en la película de 1964). Recientemente, esta fecha se ha añadido a una lista de días especiales de la UNESCO, recordándonos el significado más amplio de la luz no sólo para el mundo de la ciencia y la empresa (la iluminación eficiente reduce el derroche de energía), sino también para la vida cotidiana de las personas (no hay educación en los países en desarrollo sin una lámpara en los escritorios de los estudiantes). Curiosamente, la UNESCO también menciona el lado más oscuro de la luz, por así decirlo, señalando el problema de la contaminación lumínica en el mundo desarrollado.

De los láseres a los diodos emisores de luz (orgánicos)

Desde su invención, la tecnología láser se ha convertido en una parte integral de los productos industriales, así como de los bienes de consumo. La mayoría de nosotros probablemente hemos usado un puntero láser en sus presentaciones (y algunos, desafortunadamente, lo usan para cegar a los pilotos durante el despegue y el aterrizaje). Los diodos emisores de luz también iniciaron su camino en la década de 1960, aunque en ese momento eran simples lámparas indicadoras. Esta tecnología, basada en cristales industriales, también ha recorrido un largo camino, sustituyendo cada vez más a las bombillas convencionales. La última tecnología OLED (diodo orgánico emisor de luz), que, a diferencia del LED, utiliza materiales orgánicos a base de carbono, aún no ha llegado a su destino. 

Los OLEDs siguen siendo caros, pero esperan iluminar nuestras vidas

Aunque los componentes OLED se utilizan cada vez más en los teléfonos inteligentes y otros dispositivos móviles de alta calidad, así como en la televisión y en la industria del automóvil, siguen siendo un producto muy especializado. El mayor problema es que los diodos orgánicos emisores de luz siguen siendo demasiado caros, pero se espera que los costes disminuyan con el tiempo. Para tener una visión clara del potencial del OLED, consideremos las desventajas del LED, su tecnología hermana basada en el cristal. Los productos LED son fuentes puntuales de luz brillante concentrada, que no resultan del todo adecuada para iluminar grandes superficies. Además, las lámparas LED pueden calentarse, lo que requiere refrigeración, aunque el calor que emiten es mucho menor que el de la antigua bombilla incandescente. 

Por el contrario, los OLEDs son dispositivos de emisión de superficie que emiten una luz difusa y no deslumbrante y que emiten una cantidad significativamente menor de calor. Los paneles son delgados hasta el punto de ser transparentes, y sus materiales permiten doblarse e, incluso, enrollarse. Además, pueden emitir luz regulable y visualmente "cálida" en muchos colores y tonalidades. Esto ofrece una gama de nuevas posibilidades en términos de funcionalidad (pantallas electrónicas, iluminación interior y exterior, aplicaciones médicas) o de diversión (diseños llamativos y coloridos). 

Rápido crecimiento del mercado visto desde una base baja

En un escenario optimista, el mercado global de iluminación OLED alcanzará los 2.500 millones de dólares estadounidenses en 2027, un aumento de más de diez veces respecto a los niveles actuales, según la empresa británica de investigación de mercado IDTEchEX.  Una vez que desaparezca la "brecha de rendimiento y coste" de OLED con respecto a los LED, se podría abrir el camino a un uso más amplio, dice IDTEchEX. Las mejores capacidades del OLED implica que, por ejemplo, la industria de la automoción utilizará estos productos en modelos de gama alta en los próximos años, según un reciente estudio de mercado realizado por Pioneer.  La empresa de investigación espera que el mercado mundial de iluminación OLED para automóviles se duplique casi cada año.

Si nos centramos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (SDG) deberíamos fijarnos en algunas de sus prioridades, como la disponibilidad de energía asequible y eficiente y, por extensión, la luz. Al ser gestores orientados a temas sostenibles, intentamos cubrir estos objetivos en nuestras carteras. La iluminación inadecuada es un problema en todas las sociedades del mundo, ya que dificulta la educación y la productividad en las economías emergentes, e incluso provoca la muerte (vapores de lámparas de queroseno), a la vez que conduce al derroche de energía en los mercados desarrollados. 

Tenemos participaciones en una gran variedad de empresas activas en el negocio de LED u OLED que esperamos se beneficien de un cambio continuado hacia sistemas de iluminación más sofisticados y eficientes desde el punto de vista energético. Un ejemplo es Universal Display Corporation, un proveedor de productos y servicios OLED con sede en Estados Unidos y con un gran número de patentes relevantes. Dos firmas surcoreanas, LG Display y Samsung Display, también son grandes empresas. La primera de ellas es conocida por su alta gama OLED-TV, mientras que la segunda es muy activa en el área de las pantallas de los teléfonos inteligentes y de los próximos modelos plegables. LG también ofrece la más amplia gama de paneles de iluminación, incluidos los flexibles.

Con esto, esperamos que los OLEDs no sean malinterpretados a partir de ahora. Sus perspectivas son brillantes, y una vez que resuelvan sus problemas, creemos que las posibilidades de diseño que ofrece esta tecnología serán increíbles. 

Pascal Dudle, CEFA, Director de Global Trend Investing 

Matthias Fawer, PhD, Analista Senior de ESG e Impacto