El señor Draghi mantuvo abiertas todas las opciones en la reunión del BCE de ayer. El banco central elevó la proyección de crecimiento de la Unión Europea del 1,1 al 1,2% para este año, mientras que sus perspectivas de crecimiento no empeoraron sustancialmente. En consecuencia, la autoridad monetaria se mostró un poco menos dovish de lo esperado.

Sin embargo, Draghi indicó que la normalización de la política del BCE está aún muy lejos, ya que ahora estamos nos movemos en un mundo que ya no es normal, lo que justifica una política de tipos bajos durante más tiempo, lo que garantiza que el precio del dinero se mantenga en los niveles actuales hasta mediados de 2020. Las reinversiones del programa de compra de bonos también continuarán durante un período de tiempo prolongado después de la primera subida de tipos, y la definición de este plazo suele ser de un año. Así pues, las reinversiones de unos 200.000 millones de euros al año durarán al menos hasta mediados de 2021, lo que supone un gran apoyo.

Además, el presidente del BCE dijo varias veces que los recortes de tipos y la renovación de las compras de activos eran opciones viables, especialmente si la Reserva Federal volvía a recortar los tipos de interés como resultado de las prolongadas tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Las bajadas de tipos son la política de seguros de la Reserva Federal y un instrumento para mantener la economía mundial en una senda sostenible. Después de todo, ahora existen muchas incertidumbres comerciales que justifican recortes cautelares de los tipos de interés, aunque el gasto de los consumidores a ambos lados del Atlántico se mantiene en buena forma y parece resistente.

La determinación del precio de los TLTRO se basará en el tipo de interés de las operaciones principales de financiación (tipo de interés de las MRO) menos 10 puntos básicos. Esto sigue siendo ventajoso para los bancos. Las entidades que superen sus objetivos de préstamo podrían obtener los fondos aún más baratos (en este momento, el coste de los fondos podría variar entre -0,3% y +0,1%). Esto es positivo para los bancos y está diseñado para sostener el gasto de los consumidores en la Eurozona (EA), un fuerte pilar de la economía europea.

En general, creemos que esto sigue siendo bastante positivo para los mercados de deuda pública y de crédito de la eurozona, ya que el nuevo TLTRO al final creará un exceso de liquidez y garantizará que los bancos puedan refinanciar a bajo coste. Una de las consecuencias de esto es que habrá menos emisiones de bonos bancarios. Draghi también dejó la posibilidad de que el recorte de tipos o el debate adicional sobre la mejora de la calidad se intensificara rápidamente por precaución, y no porque la economía de la Eurozona se esté debilitando.