El Tesoro batió ayer otra vez los pronósticos y logró colocar más «papel» que el máximo previsto –4.714 millones de euros, concretamente– en bonos a tres, cinco y diez años. Los intereses abonados en la   emisión repitieron la tendencia observada el martes y cayeron hasta niveles desconocidos desde 2010, con elevada demanda y rebajas de entre el 5% y el 8% respecto a los precios pagados en las subastas de marzo. En total, el Estado ha captado esta semana 9.782,98 millones en Letras y bonos a precios de hace tres años (R35, M40, CD21, E21).