Los bancos españoles aparecen como los mayores acreedores de Portugal con una exposición agregada de 72.196 millones de dólares (alrededor de 55.500 millones de euros) a finales de septiembre de 2012, lo que representa el 51,5% del total de la exposición de la banca europea al país luso. En concreto, la exposición de las entidades españolas a la deuda pública lusa sumaba 8.184 millones de dólares, mientras que otros 4.032 millones correspondían a deuda de bancos portugueses y un total de 59.980 millones (unos 46.000 millones de euros) a deuda del sector privado no financiero de Portugal, según los datos del Banco de Pagos Internacionales (BPI) (Expansión.com).