Hasta cuatro infracciones muy graves puede haber cometido Pescanova y su presidente, Manuel Fernández-Sousa, según la normativa contemplada en la CNMV. La no publicación de las cuentas anuales, el posible uso de información privilegiada y no comunicar las operaciones con valores pueden acarrear una cuantiosa multa para la empresa y para su presidente, que podría, incluso, ser inhabilitado.
De entrada, si la CNMV considera que cuando Sousa vendió acciones de Pescanova a principios de este año estaba operando con información privilegiada que conocía gracias a su cargo, recibiría una multa minima de 600.000 euros, que podría alcanzar, no obstante, hasta cinco veces el beneficio obtenido en la operación, lo que puede aumentar notablemente la factura (CD5).