Contra todo pronóstico, incluido el que esto suscribe, la Cumbre Europea ha sorprendido gratamente a quienes no dábamos un euro por el cierre de los dos acuerdos.

Buena noticia y gran avance, pero, con este cambio tran drástico de timón conviene plantearse algunas cuestiones:

¿Quién ha tenido que ceder?

  • Han tenido que hacerlo todos.
  • Merkel ya había condicionado cualquier medida de este tipo a la cesión de soberanía
  • Ha sido Francia, con Hollande a la cabeza, quien, una y otra vez, bloqueaba este aspecto
  • ¿Y las otras cesiones? Son las que de verdad nos afectan: la letra pequeña del acuerdo que marcara el precio de la victoria italoespañola.

El avance, sin embargo, es digno de aparecer en los libros de Historia de a Unión y es de prever que las bolsas se alejen rápidamente de los mínimos abisales y que se estabilice la prima de riesgo. Pero todavía no está todo conseguido, a pesar de a que los más pesimistas, en esta ocasión, nos hayan mojado la oreja...