Según varios medios de comunicación, Telefónica ultima la venta de O2 por 13.500 millones cuando en su día pagó por ella 26094 millones de euros. Negocio redondo que crea un gran valor para el accionista de Telefónica.

 

 

 

No es el primer pufo gordo que realiza esta directiva. Ya se encargó de que el accionista se comiera en su día mas de 5000 millones de pérdidas en licencias de tercera generación y en cambio siguen en el sillón.

 

 

 

 

A Cesar Alierta deberían haberle largado del sillón hace tiempo, pero en este país una vez que te haces con el sillón ya no hay quien lo suelte.

Lamentable.