El profesor Yoshitomo Takahashi se esta viendo forzado a trabajar de sol a sol con gráficas de desempleo y del índice Nikkei   desde su despacho en el comité para la prevención de suicidios del gobierno Japonés.

De los japoneses suicidados el último año, un 70% había perdido su empleo.

Estaciones de los metros de Tokio, Kioto, y Osaka están acristaladas y no se abren hasta que el convoy esté parado. Además, las familias de los suicidas son demandadas por las compañías ferroviarias para indemnizar a sus clientes por los retrasos, por lo que solo el 4,5% de los que se suicidan se decantan por esa opción. En Japón había una tasa de paro del 5% a 31 de mayo.

La perturbación de los asalariados japoneses sería irrisoria en un país como España y a su vez no es de extrañar que con esa visión cuenten con esos niveles de paro aun con un -4% del PIB como último dato.

Cuando lees estas cosas te das cuenta de la cantidad de formas que hay de enfocar las cosas y la bolsa es una de esas cosas que da lugar a un número de interpretaciones todavía mayor que lo que tendría que hacer si me quedo en paro. En estos momentos de lateralidad del mercado en los últimos días he podido recopilar más de 15 versiones diferentes de la actual situación de supuestos analistas de profesión y las probabilidades de ganar en bolsa siguiendo a muchos de los que pertenecen a este colectivo es similar a las probabilidades que   hay de reducir el paro con el campo visual de este gobierno y la mentalidad del ciudadano de este país, tan cómodo en muchos casos con su prestación, aunque sea mas entendible que lo de los japoneses.