Como son pocos los impuestos que ha subido el PP desde que llegó al gobierno, había que buscar una nueva forma de recaudar.
 No se si habrán escuchado la tertulia de Unience de este lunes en la que hablábamos de operaciones corporativas, así como que se están produciendo en cantidades importantes y eso les ha dado una nueva idea para recaudar, pero me parece que los que quieran salir a bolsa en breve no se van a librar de un nuevo canon.
 Las sociedades que soliciten por primera vez la admisión a negociación en Bolsa de valores deberán abonar a la CNMV una tasa fija mínima de 25.000 euros. Así consta en una de las nueve enmiendas que el PP ha registrado en el Congreso al proyecto de ley por el que se regulan las tasas de la CNMV.
 La fórmula de una cuantía fija mínima para las entidades que salgan por primera vez a bolsa por admisión directa es mejor que la opción prevista en el proyecto de ley --aplicar un 0,01% a la base liquidable, con una tasa mínima de 4.000 euros y máxima de 70.000 euros-- porque permite "paliar el efecto" de baja recaudación que se produce en estos casos.
 Algo parecido sucede en el caso de la admisión a negociación en bolsa de valores participativos en mercados secundarios oficiales cuyo folleto de admisión ha sido aprobado por la autoridad competente de otro estado miembro. En estos casos, "el trabajo de la CNMV es menor que cuando por la misma se registra el folleto, pero al ser la primera admisión las comprobaciones han de ser mayores y más exhaustivas que para las admisiones posteriores".
 El PP plantea tanto desdoblar algunas tarifas para "separar convenientemente las que corresponden a la negociación en mercados secundarios de aquéllas a aplicar a la compensación de esa negociación en una entidad de contrapartida central"; como ajustar "ligeramente" otros precios para que "se ajusten al objetivo de cobertura de los costes de la supervisión" para la Comisión.
 Asimismo, incluye las nuevas tasas correspondientes a la supervisión de los restantes contratos de derivados extrabursátiles que quedan fuera de la actividad de las entidades de contrapartida central, y aclara la regulación que da lugar a la obligación de entrega de información a la CNMV en relación con sus competencias de supervisión de la información regulada (financiera y otra, como de gobierno corporativo) de las entidades con valores admitidos a negociación, así como las restantes actividades de supervisión de información financiera remitida por otras entidades emisoras de valores, como los fondos de titulización y los fondos de activos bancarios.