Los fondos ETF Inversos buscan ganar dinero cuando un índice bursátil cae y pierden cuando sube. Apuestan, pues, a la caída de un índice. La realidad es que el Lyxor ETF Ibex 35 Inverso Diario en sus cuatro años de vida ha perdido tres: en tres hubo caída del Ibex y solo ganó uno, y poco.
  Se revalorizó en 2010 el 3,78%, según datos de Morningstar, después de bajar el Ibex ese año el 18,82%. Muy lejos está su ganancia de la pérdida sufrida por el indicador si se hubiera beneficiado de la caída del selectivo de la bolsa española.
  La cosa es más incomprensible en los dos pasados ejercicio donde este indicado perdió el 4,45% en 2011 (el Ibex bajó ese año el 13,37%) y en 2012 el fondo se dejó el 7,82% de su valor, aunque el Ibex también cayó, aunque en este caso el 4,66%.

¿Es realmente eficiente la gestión de este tipo de ETFs o hacen con ellos lo que les apetece?