El mercado inmobiliario tocó fondo el año 2014 y ahora vuelve a retomar un ritmo de crecimiento, por supuesto no al nivel pre crisis, pero sí se empiezan a ver atisbos de recuperación.

Lavanguardia.com

En algunas ciudades como Barcelona empiezan a verse de nuevo las grúas en el horizonte, sobre todo en determinadas zonas de la ciudad, como el barrio de Glòries, donde la transformación del gran anillo viario está generando un aumento de obra nueva en la zona.

En concreto en la calle Sancho de Ávila de Barcelona, donde muchos solares se han revalorizado debido al crecimiento de esta zona de la ciudad y la industrialización, que está llevando a muchas empresas a instalarse ahí, en la zona del 22@.

El auge de esta zona, antes alejada de la ciudad y principalmente destinada al ocio nocturno, ahora está viendo un crecimiento de remodelaciones así como promociones de obra nueva para jóvenes y familias, con la creación reciente de edificios de protección oficial.

Además, grandes empresas, ya no solo las tecnológicas y puntocom, sino grandes corporaciones internacionales con prestigio y reconocimiento mundial, como la nueva sede del Despacho Cuatrecases se están mudando a esta zona. De hecho este bufete se trasladará definitivamente a sus nuevas oficinas a finales del 2016 en un edificio que ha costado 35 millones de euros.

 

Finalización de obras inacabadas y obra nueva

Durante estos años de aguda crisis el alquiler de maquinaria en Barcelona se ha dado principalmente para terminar obras que quedaron a medio hacer por la escasez de liquidez de las grandes empresas constructoras, pero ahora, se empiezan a ver construcciones de obra nueva y promociones desde cero.

En concreto, en Cataluña se iniciaron durante los 6 primeros meses del 2014 más de 2000 viviendas nuevas, según la APCE (Asociación Promotores de Barcelona). Y este mismo año se cerró con unos datos de 4.300 viviendas nuevas, un 32% más que el año anterior.

Ya no hay stock de obra nueva con lo que las grandes corporaciones, viendo que la demanda está empezando a aumentar y que los bancos vuelven a dar crédito a familias, están apostando por obras de nueva creación, que se venden mejor que las que quedaron a medio hacer y se están acabando ahora.

El auge de la inversión extranjera es también un valor seguro para las constructoras, pero aseguran que el mercado nacional también es importante para sacar adelante este sector.