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Lentejas con Yogur: dificil combinación

Finalmente la Troika le ha dicho a Grecia lo de "esto son lentejas". La parte política de la negociación - reformas a cambio de dinero - podría ser objeto de acuerdo. No es tanto pedir que los griegos paguen impuestos o que se jubilen a la misma edad que el resto de europeos. El problema viene con "los dineros".

Los acreedores piensan - como no puede ser de otra manera - en cobrar. No les importa tanto el principal. Están dispuestos a esperar. Pero quieren sus intereses. De ahí la insistencia en el famoso tema del superavit presupuestario primario.

¿Qué narices es eso del superavit primario? Pues, hablando en plata, que la prioridad del gobierno sea tener dinero a final de año para pagar los intereses de la deuda. En términos económicos significa que los ingresos del Estado menos los gastos del idem y excluidos los intereses de la deuda den una cifra positiva. Y los acreedores quieren que esa cifra sea un 3,5% del Producto Interior Bruto. Esa cifra "garantizaría" que cobran sus intereses, porque si las cuentas griegas fueran "lo comido por lo servido" no habría para pagarles. Y no vean si los gastos superaran a los ingresos.

¿Y porquá les aburro con este asunto? Pues porque ahí está la madre del cordero, la que puede dar al traste con esta negociación o todo lo contrario, porque en lo demás un acuerdo sería posible. Desde alargar el pago hasta las reformas. Pero con lo del "superavit primario" (SPP) hemos topado porque, tal y como está Grecia, es imposible de alcanzar un 3,5% de SPP. Ellos proponen un 0,8%. La distancia entre el 3,5% y el 0,8% es, en términos económicos, enorme.

Sólo por acercar posiciones Syriza tendría que incumplir su incumplible programa electoral, lo que llevaría a deserciones en el partido y... ya se pueden imaginar.

Así que si no conocían esto del Superavit Presupuestario Primario y son inversores, atentos a si hay movimiento en la famosa cifra, porque esa es la que va a posibilitar o impedir un acuerdo. O que a Tsipras lo ponga su partido en la calle.

Dicho esto: uno, que es malpensado, piensa que el futuro de Grecia en el Euro se decidió en la cena que tuvo el otro día la Troika con los presidentes de Francia y Alemania, que es donde se cocinaron las lentejas. Lo demás es puro show mediatico. Pobres miembros del Eurogrupo, que se pasarán la noche del viernes haciendo el paripé de "lo dimos todo, pero no fué posible" o "lo dimos todo y lo hemos conseguido". Espero que lleven cartas y juegos de mesa, para así salir ojerosos y caroiacontecidos a las cinco de la mañana. Y que salga en la tele.

¡Que tengan un buen día!