PREMISA DE TRABAJO:

El presente artículo se basa en una premisa: el desbloqueo del presupuesto fiscal de EEUU pasará, con mucha probabilidad, por una reforma sustancial o eliminación del impuesto sobre dispositivos médicos y favorecerá a empresas del sector. Es la concesión que el Gobierno Obama ofrecerá a los republicanos para aprobar el presupuesto federal.

BENEFICIADOS:

Boston Scientific (BSX), Medtronic (MDT), Stryker (SYK), Zimmer Holdings (ZMH), 3M (MMM), St. Jude Medical (STJ), Baxter International (BAX) y Becton Dickenson (BDX).

EXPLICACIÓN DETALLADA:

Como todos ya sabemos por la cobertura mediática del evento el Gobierno de EEUU, por primera vez en 17 años, ha puesto en marcha el cierre temporal de parte de sus operaciones por un periodo indefinido ante una falta de acuerdo para financiarlas (el denominado, en terminologia anglosajona, "shutdown")

El nucleo principal de divergencia ha sido la reforma sanitaria aprobada en 2010 por Obama y, principalmente, 2 cuestiones: el denominado impuesto a ciertos dispositivos médicos que los Republicanos de la Cámara de Representantes pretenden eliminar y la obligación de que los estadounidenses compren un seguro médico subvencionado parcialmente por el Gobierno que debe entrar en vigor el 1 de enero y que los republicanos exigen demorar un año más.

El impuesto sobre dispositivos médicos se aprobó como parte de la reforma de los servicios médicos impulsada por Obama para ayudar a financiarla. El gravamen es del 2,3% y está dirigido a gravar la venta de dispositivos médicos que utilizan en su mayoría médicos y hospitales, como marcapasos y tomógrafos.Los artículos para el consumidor, como gafas, lentes de contacto y audioprótesis, están exentos.El impuesto gravará las ventas sobre EEUU sin importar si la empresa gana o no dinero lo que, según los fabricantes, "amenazará el liderazgo de EEUU en tecnología médica porque genera una carga adicional sobre la innovación tan necesaria en esta industria".

Se estima que la eliminación y no aplicación de este impuesto costaría 29.000 millones de dólares los próximos 10 años.

Es muy probable que el Gobierno de Obama será persuadido para renunciar a ese impuesto con el fin de inducir a suficientes republicanos a romper filas y votar por la Ley de Presupuestos en su conjunto.

Ello es comprensible dado que un gran número de Republicanos representan a distritos electorales de fabricantes de dispositivos médicos como Boston Scientific (BSX) y Medtronic (MDT). En la industria de dispositivos médicos trabajan unas 400.00 personas y genera ventas anuales por valor de 130.000 millones de dólares.

Como señala Tom West, asesor financiero de Signatura Estate & Investment Advisors, "algunos de los mayores ganadores en la derogación serían empresas ortopédicas como Stryker (SYK), con sede en Michigan, y Zimmer Holdings (ZMH) de Indiana". Son los mayores proveedores de prótesis de cadera, rodilla y articulaciones donde hay una gran demanda debido al aumento de edad de la población.

El Gobierno de Obama está preocupado pues tendrían que renunciar a 29.000 millones de dólares pero la eliminación de ese impuesto sería también muy bien recibida entre representantes demócarats que son contrarios a dicho impuesto pues en los bastiones demócratas de Massachusetts, Illinois y Nueva Jersey se encuentran las sedes de Medtronic (MDT), 3M (MMM), St. Jude Medical(STJ), Boston Scientific (BSX), Baxter International (BAX), y Becton Dickenson (BDX).