Juan Vicente Pitarch Monraval

(Auyere)

Asesor Fiscal especializado en planificación fiscal y empresa familar

Burriana. Castellón.

El Value Investing y la Prudencia


Escrito 24 Nov 14

Hace unos años tuve la oportunidad de conocer al profesor Javier Fernández Aguado, y asistir a la presentación de unos de sus libros “Dirigir y motivar equipos. Claves para un buen gobierno” en el que se aplican las cuatro virtudes clásicas (Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza) al gobierno de las organizaciones empresariales. En su contenido y en el de otro de sus libros “Habilidades directivas” he obtenido las ideas para escribiros unos post en los que aplico las conocidas virtudes clásicas al mundo de la inversión.

La Prudencia es una virtud importante en el mundo de los negocios y de la inversión, principalmente porque nos hará  calibrar las decisiones a tomar y a no dejarnos llevar por las modas que aparecen repetidamente en el mercado. Todos recordamos cuando, no hace mucho tiempo, era suficiente que una empresa añadiera a sus siglas un simple “.com” para que sus acciones subieran hasta niveles inimaginables. Recuerdo cuando invertí en alguna “punto com” americana cuyo negocio desconocía por completo, y recuerdo también las fáciles y cuantiosas plusvalías que conseguí con ella. Todo un chollo al principio, pero el final de la historia no fue tan feliz, más bien diría que desastroso, y supongo que todos intuiréis las grandes pérdidas que me ocasionó la falta de prudencia.

La prudencia es especialmente necesaria en periodos de incertidumbre como el actual, aunque si he de ser sincero, me cuesta encontrar momentos concretos en el mercado bursátil donde pensando en el corto y medio plazo no piense que existe un entorno de alta incertidumbre. Ya sea la inflación, el petróleo, las guerras, las becarias presidenciales, los atentados, las crisis crediticias … Ahora bien, si miramos empresas con negocios estables, predecibles y con ventajas competitivas, esa incertidumbre desaparece si nuestro horizonte de inversión es el largo plazo.

La Prudencia significa invertir analizando la información financiera de las empresas y  sus estrategias, pero exige también la capacidad de tomar decisiones de inversión, tanto de compra como de venta. Por lo tanto, y aunque parezca a priori lo contrario, es prudente comprar cuando las empresas elegidas cotizan con el suficiente margen de seguridad, digan lo que digan analistas, prensa económica, etc y también es prudente no dejarnos arrastrar por la avaricia y vender si pensamos que el precio de cotización del valor se encuentra cerca de nuestros objetivos.

Los enemigos de la prudencia son:

1) La precipitación, que no nos permite realizar un análisis racional de la situación concreta. Nos dejamos llevar por el pánico y vendemos nuestras acciones a precios a veces irrisorios, con grandes pérdidas para nuestra cartera, para ver posteriormente, quizá con demasiada prontitud, cómo esas acciones que habíamos vendido recuperan rápidamente los niveles anteriores. Estas situaciones provocan en nosotros un sentimiento de ansiedad, desesperación, desasosiego. Qué decir también del pánico comprador cuando por miedo a perdernos futuras revaloraciones bursátiles provoca que nos lancemos a comprar de forma compulsiva.

2) La pasión: la avaricia, el ansia de ganancias rápidas, la especulación desmesurada hacen que nos dejemos llevar por nuestros sentimientos, cuando debería ser la razón el timón de nuestras decisiones. El inversor value puede y debe aprovechar las ineficiencias que se producen cuando son estos sentimientos los dueños del mercado.

3) La obstinación en el propio parecer: en demasiadas ocasiones tenemos una hipótesis sobre lo que va a suceder en el mercado en el futuro y nos empeñamos una y vez en que el mercado nos de la razón. El inversor value aunque convencido por completo de lo que está comprando, puede ser vulnerable precisamente por ello.


4) La vanidad: pretender entenderlo todo y querer dar respuesta a todas las preguntas nos lleva a salirnos de nuestro círculo de competencia y a invertir en el tipo de empresas cuyo modelo de negocio no entendemos o cuyos ingresos futuros no somos capaces de predecir con la suficiente garantía. Mantenernos en nuestro círculo de competencia es pues un elemento crítico para el éxito de nuestras inversiones. No nos pensemos genios de las finanzas o "Mr Market” dará buena cuenta de nuestro capital.

Las proyecciones de ingresos en el futuro exigen y deben fundamentarse en una actitud prudente. El papel lo aguanta todo y, fácilmente, con modelos financieros se pueden justificar cotizaciones desorbitadas para el buen juicio. La recuperación de la prudencia en la inversión se presenta como una necesidad imperiosa en los mercados financieros.

La prudencia lleva a que la principal preocupación del inversor sean las propias empresas, sus balances, sus resultados, sus ventajas competitivas, y a que nos alejemos como alma que lleva el diablo de todas aquellas variables que no podemos ni controlar ni predecir.

Invertir es siempre una apuesta, pues nunca estaremos exentos de riesgos, pero la prudencia y la inversión value lleva a asumir únicamente riesgos controlados, a los que se pueda razonablemente dar respuesta.

Comentarios (3)

Pacheco49 Conservador, - en palabras de W.Buffett- "No arriesgaría todo lo que tengo para conseguir lo que no necesito "lo cual no me impide buscar por nuevos caminos.

24 Nov 14

Artículo oportuno ,instructivo y de mucha enjundia, ¡ Que pena ,que a
la hora de la verdad hagamos tan poco caso de sus principios !. Y mira
que nos da palos el "mercado" pues nada , en cuanto tenemos
liquidez , ¡ a darle a la maquina de pensar ! y temblando por si se
escapa o si se cae el mercado; gracias por tan estupendo artículo y es
pero según dejas entrever más artículos, saludos.


26 Nov 14

Gracias por el artículo y facilidad de síntesis.


Un saludo.


Auyere Asesor Fiscal especializado en planificación fiscal y empresa familar

3 Dec 14

Gracias pacheco49 por tus comentarios. Coincido plenamente con ellos.
Llevamos un demonio dentro que nos hace caer siempre en la tención. Yo
mismo me leeré el artículo cada vez que me entren ganas de comprar. :-)


Gracias también a tarraga77.


Un saludo a los dos.