Decir antes de nada que los prestamistas particulares o prestamistas privados son una opción en el mercado de la financiación a través de la cual acuden muchas personas.

No solo aquellos que son rechazados por su entidad bancaria, también las personas que conocen la diferencia en la rapidez suelen acabar tramitando los préstamos a través de estas empresas o personas.

La cuestión es que el cliente de normal no tiene trato con los prestamistas particulares sino que trata de manera directa con la financiera.

Son las empresas de capital privado y las financieras privadas quienes suelen hacer la gestión siendo los prestamistas los que invierten o prestan el dinero.

El prestamista suele limitarse a esto, de hecho se les suele llamar también como inversores porque su trabajo consiste básicamente en eso.

Lo que hacen es trabajar a través de financieras privadas que son las que les presentan operaciones de crédito para prestar al tiempo que se encargan de realizar la gestión con los clientes.

El prestamista o inversor no suele ser un profesional del sector financiero de hecho suele tener su actividad comercial o empresarial que nada tiene que ver con esto, únicamente ve estas operaciones como una oportunidad para invertir su dinero y así obtener una rentabilidad.

Aun así vemos determinados prestamistas particulares que intentan trabajar por su cuenta con la idea siempre de ahorrarse la comisión aplicada por la financiera.

No obstante aquel prestamista que acaba trabajando por su cuenta lo hace no tanto porque quiere ahorrarse la comisión sino porque las financieras no les presentan operaciones.

Si un prestamista presta el dinero con unas condiciones en las que por ejemplo Grupo Avanza no está de acuerdo lo lógico es que este no reciba operaciones y en consecuencia se tenga que buscar la vida para conseguir operaciones.

Por supuesto por el hecho de no ser profesionales del sector financiero no recomendamos a nadie acudir a estos prestamistas de manera directa, a las tasas de morosidad me remito...