Como ya sabes en Grupo Avanza tenemos préstamos para paralizar subastas, sin embargo y una vez dicho esto hay que decir que las cosas no son tan fáciles como parecen.

A través de este artículo vamos a darte a conocer algunos de los inconvenientes y dificultades con las que se enfrenta la financiera que intenta paralizar una subasta.

Lo primero que queremos decir es que las dificultades vienen por dos sitios, por un lado por la dificultad misma de presentar un préstamo en el que se sabe el cliente ha dejado anteriormente algo impagado que da lugar a subasta (seguramente un préstamo) y en segundo lugar por los problemas que suelen poner los acreedores (los que están subastando para finiquitar la misma)

Porque aunque no lo creas esta segunda cosa suele pasar con frecuencia siendo además las entidades bancarias los primeros que actúan de esta manera.

Nosotros en Grupo Avanza aunque no compartimos la forma de actuar muchas veces de las entidades bancarias si les podemos entender en parte.

Cualquier financiera tras un impago siempre está abierta a negociar con sus clientes, ahora bien, dicho esto no es lo mismo negociar con un cliente al principio del todo que cuando ya se está a punto de subastar.

No es lo mismo porque la razón por la cual el banco o financiera quiere negociar con el cliente es para evitar los gastos de reclamación judicial, si por lo que sea esto no se hace y la financiera tiene al final que reclamar,

¿Por qué va a querer negociar cuando  todo el gasto de la reclamación ya lo ha llevado a cabo faltando solo 1 mes para la subasta?

Es un problema esto pues además los clientes cuando acuden al capital privado para solucionar este tipo de problemas suelen hacerlo cuando todo está muy avanzado.

Y claro, ahí la capacidad de negociación ya es mucho menor.

Por el contrario, si el cliente acude a nosotros al principio del todo, antes a ser posible de iniciar la financiera la reclamación judicial entonces si habrá una mayor opción de conseguir una negociación positiva para todas las partes.