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Madrid. Madrid.

Cómo se elabora una cartera modelo (I)


Escrito 7 Sep 13

Cuando vamos a comprar un coche, nos fijamos en multitud de factores antes de tomar la decisión: seguridad, precio, diseño, confort interior, fiabilidad del motor… En la mayoría de los casos, desconocemos el proceso previo de su fabricación y la cantidad de decisiones que han influido en el resultado final.  Con una cartera modelo, sucede algo parecido. Por eso, en Bull4All hemos pensado que sería buena idea explicar a los inversores menos familiarizados su proceso de elaboración.

Asset Allocation

Iniciamos el proceso con un enfoque top-down: en síntesis lo que buscamos es ver cómo está el mundo a nivel macroeconómico para un período de tiempo y observar su evolución durante el ejercicio.

Al inicio de cada año nos hacemos preguntas como ¿Crecerá la economía mundial en su conjunto? ¿Qué regiones plantean mayor dinamismo? ¿Seguirán los emergentes liderando el crecimiento? ¿Qué riesgos geopolíticos observamos? ¿Qué bolsas están más caras? ¿Inflación?

A modo de ejemplo, empezamos el año 2013 muy positivos con la renta variable emergente, especialmente la asiática, sin embargo los fundamentos macro de estas regiones se están deteriorando drásticamente desde mediados de año, por lo tanto hemos tenido que modificar nuestras posiciones bajando el peso de la renta variable de estas regiones en detrimento de los países desarrollados, que parece que van a tomar el relevo y presentan unos buenos niveles en cuanto a valoración se refiere.

Partiendo de una visión macro y de las distintas categorías de activos (asset class) que podemos incluir en una cartera de inversión, establecemos los pesos de cada categoría dado el nivel de riesgo global de la cartera.

 

Gestión de riesgos

Una vez estructuramos la cartera y partiendo de la base de que toda cartera que se precie debe tener cubierto el riesgo idiosincrático (evitable) -es decir, no meter todos los huevos en la misma cesta- debemos dar un paso más y trabajar sobre el riesgo sistémico, que por definición no es diversificable, pero que creemos que se puede minimizar construyendo carteras más estables en todo tipo de entornos.

Para minimizar el riesgo buscamos categorías de activos que añadan la menor correlación entre sí. Esto lo conseguimos fundamentalmente al incluir activos de gestión alternativa y fondos donde los gestores aporten consistencia gracias a una gestión excelente y con libertad en la toma de decisiones.

Junto con la parte estratégica, en la que intentamos minimizar el riesgo sistémico, añadimos apuestas tácticas (tactical asset allocation), por ejemplo, si creemos que la renta variable USA puede en el corto plazo sufrir una corrección pero queremos continuar con exposición a este mercado, estar invertidos en un fondo de Convertible USA puede ser una apuesta táctica interesante minimizando el downside risk de la cartera y manteniendo exposición a dicho activo.

Por último, hay que tener en cuenta que la construcción de una cartera es algo dinámico y en la que hay implicaciones de múltiples decisiones. Volviendo al ejemplo del coche: Para que éste llegue al concesionario y esté disponible para el cliente final, intervienen multitud de profesionales de distintas especialidades y se toman millones de decisiones de las que éste no es ni tiene por qué ser consciente.

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