Los precios del oro han cotizado durante la mañana del viernes un 3,3% por encima del nivel de cierre del viernes pasado, llegando a sobrepasar brevemente los 1.387 $/oz, su máximo desde principios de septiembre de 2013.

Precio del oro hoy

Los analistas del mercado apuntan hacia la crisis de Ucrania y hacia la toma de medidas drásticas sobre los prestamos bancarios y el crédito no regulado en China.

La plata también ha escalado el viernes, consiguiendo por fin girar la tendencia de la semana que se traduce en una revalorización del 4,1%, cotizando el viernes ligeramente por debajo de los 21,80 $/oz.

Eso ha vuelto a empujar a la ratio oro/plata hacia los 64, cayendo de un máximo de seis meses de 65.

Las bolsas mundiales han caído, otras commodities han cotizado al alza y los principales bonos han subido, empujando a la baja los tipos de interés. El Nikkei de Japón ha perdido más de un 12% desde principio de año. Las acciones en Hong Kong han caído un 10% desde los máximos de dos años de diciembre.

El precio del oro contra el dólar se sitúa un 17% por encima de los mínimos alcanzados en junio y nuevamente el último día del pasado año.

"La incertidumbre en torno a la crisis ucraniana parece estar teniendo más efecto sobre el oro que sobre el petróleo de momento", comentan desde UBS.

"Mientras que la escalada de precios está atrayendo una mayor demanda de oro [en occidente], los precios más altos podrían llegar a enfriar el apetito de los mercados emergentes por el oro físico".

Los precios en Shanghái terminaron el viernes con un descuento de 6,70 dólares sobre el precio de referencia de Londres. Se trata del mayor descuento en China desde enero de 2012. El desplome de precios del oro de abril de 2013 registró primas en Shanghái de hasta 100 dólares la onza.

"Una caída de la demanda de China, aunque sea muy pequeña, podría minar cualquier rally", comentan desde HSBC.

"Un alejamiento de China de su burbuja de crédito podría ser muy doloroso y podría desarrollarse en los próximos meses", reconoce Robbert van Batenburg, estratega de Newedge. "Si las autoridades chinas pierden el control sobre este proceso, podría desatarse una fuga de capital hacia los activos más seguros, sobre todo el oro y los bonos del tesoro".