Las Disposiciones mensuales del crédito no están sujetas al Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, y cuando entra en juego el Seguro de Rentas Vitalicias Diferidas las percepciones se entienden como rendimientos de capital mobiliario sujetos a retención a cuenta que deben ser incorporados en la Base Imponible del Ahorro en el IRPF, pero con importantes ventajas a favor del Rentista. Así, la exención por edad alcanza para los mayores de 70 años el 92% de las percepciones anuales, y el 80% para las personas entre 66 y 69 años. Si bien, durante los diez primeros años de funcionamiento del Seguro de Rentas Vitalicias al porcentaje establecido según la edad, debe añadirse la rentabilidad obtenida hasta la constitución de la renta, es decir, entre el plazo que media entre el pago de la prima y el momento en que se genera el derecho a la percepción (vencimiento del crédito hipotecario).
Además, con la actual normativa, las Hipotecas Inversas formalizadas sobre una vivienda habitual están exentas del pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.