Alfonso Díaz Martínez
(Cerredo)

Soy Asesor Financiero y los mercados financieros son una de mis grandes pasiones

Madrid. Madrid.

La fina línea azul, la fina línea roja


Escrito 9 Nov 12

La empresa de Rayi tiene cinco trabajadores, todos con contrato indefinido, volcados con su trabajo más allá de los límites laborales, como por ejemplo el horario de dedicación, normalmente mucho más allá de los límites legales, la responsabilidad, la seriedad, el esfuerzo por cumplir con los plazos de entrega, la ilusión con que hablan de su empresa, el sentido extremo de pertenencia.

Rayi vive bien, muchas horas, su ML, sus jornadas de caza, su familia y amigos. Poco tiempo para ellos pero siempre con una sonrisa y a toda velocidad.

De un tiempo a esta parte las cosas no van bien. No se cierran negocios como antes, no se pueden pagar las deudas contraídas por la sociedad, baja la facturación escandalosamente, el ahogo está próximo, los recursos propios se tornan negativos. Se piensa en el concurso pero, antes de eso y como la nueva ley lo permite, al llevar casi un año perdiendo decide despedir a tres empleados.

Ha sido dificil, tú, tú y tú. Lo siento mucho. Ya sé que llevábais mucho tiempo conmigo, pero no me queda más remedio. Lo siento mucho por vosotros y vuestras familias. Llanto y un poco de dinero para su mudanza.

Rayi contó a su familia y amigos el domingo la situación, hacia las trece horas. Aparcó su flamante ML a la puerta del bar, se bajó, con las botas llenas aún de barro de vuelta de su jornada de caza y, esta vez sin sonrisa...Tuve que despedir a tres. Lamentable, estoy destrozado. No me quedó más remedio.

- Nino, ponme otra cerveza, por favor.


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