Aunque creamos que "esta vez es diferente", las crisis económicas siempre han existido de forma más o menos cíclica desde que los bancos centrales permiten expandir el crédito sin que haya detrás un ahorro real de los ciudadanos.

Los pardillos como yo, que hemos contratado productos financieros sin tener muy claro qué estábamos comprando, nos hemos encontrado con algún que otro pufo como consecuencia de esta expansión crediticia. Es el caso del fondo Renta 4 Renta Fija Euro (antes Renta 4 Eurocash). Como uno tiene la mala costumbre de mirar las rentabilidades pasadas para "predecir" las rentabilidades futuras, hasta mediados de 2007 este fondo parecía un excelente fondo de renta fija pública y privada a corto plazo que tenía una rentabilidad algo superior a otros de su categoría gracias a sus bajas comisiones. Uno colocaba sus ahorros en el Renta 4 Eurocash y creía que mantendría su poder adquisitivo porque la rentabilidad del fondo era prácticamente la misma que la inflación, cosa que muy pocos fondos "sin riesgo" (ja!) podían decir durante los felices años dos mil.

Pero llegó la crisis crediticia y el fondo empezó a entrar en pérdidas. Tras algunos avisos en agosto de 2007, la segunda mitad de 2008 fue terrible para este fondo "sin riesgo", con pérdidas de hasta el -5,25% diario y pérdidas a 1 año de más del 20%. Este 2009 lleva otro -10%. Las explicaciones que da la gestora en sus informes trimestrales son mínimas, así que, si atendemos a la composición del patrimonio en los últimos informes, parece que este fondo contiene toda la porquería que podía contener: Bear Sterns, Lehman Brothers, Freddie Mac, Fannie Mae, la mitad de los bancos europeos que han quebrado, etcétera. Actualmente, entre las pocas posiciones que retenía en cartera se encuentran... los bonos de Grecia, que están provocando más pérdidas diarias otra vez. El fondo ha perdido tanto patrimonio, partícipes y credibilidad que le han cambiado el nombre, de Eurocash a Renta Fija Euro, pero actualmente está cerrado a nuevos partícipes.

Yo he palmado pasta como un condenado con este fondo. Me quedan dos consuelos: 1) compensé pérdidas con otras ganancias de 2008 para no tener que pagar IRPF y 2) sobre todo, he aprendido que no es oro todo lo que reluce y rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Cada vez que su empleado de banca de confianza les quiera colocar un producto destacando lo bien que se ha comportado en los últimos meses, desconfíen. Si además les quiere regalar un paraguas o una tele, huyan despavoridos.