Enero ha sido un mes donde el euro ha continuado depreciándose respecto a su cesta de divisas, especialmente frente al dólar.

Ambiente positivo en cuanto a las expectativas de rentabilidad para los próximos meses: el margen de subida en los tipos de interés a largo plazo tanto en EEUU como en Japón es muy elevado.

La caída del crudo, pese a ser un shock positivo para la economía global, está introduciendo importantes dosis de volatilidad en los mercados.

La victoria de Syriza en Grecia, ha introducido nuevos factores de riesgo para Europa pero creemos que al final el lobo no será tan fiero como lo pintan..

EEUU, lo más importante es que el buen comportamiento de la economía americana se extiende a la práctica totalidad de los sectores económicos, tanto por el lado de la oferta como de la demanda.

Las tasas negativas de inflación en el área euro y el riesgo de cierto desacoplamiento de expectativas obligan al BCE a iniciar un programa de compra de deuda pública de cuantía considerable. Las perspectivas de crecimiento a corto plazo se han vuelto más positivas, pero sería un gran error caer en la complacencia, teniendo en cuenta los importantes riesgos a la baja (tensiones con Rusia y Grecia, pérdida de anclaje de las expectativas de inflación, alto nivel de desempleo que amenaza con convertirse en estructural…)

En Japón, la información macro conocida en los últimos dos meses muestra que la economía japonesa comienza a recuperarse del varapalo que supuso la subida del IVA.

Fuente de Información: Alinea Global