Como todos sabemos, en el entorno actual de tipos muy bajos, los activos conservadores (bonos del gobierno, depósitos, deuda corporativa… ) están en niveles mínimos de rentabilidad. La gestión de las carteras conservadoras supone un reto para todo aquel que quiera obtener rentabilidades reales positivas en su gestión, sobre todo cuando lo que se busca es:  rentabilidad, seguridad y liquidez.

Hace ya unos años que vivimos en un entorno de mercado caracterizado por tipos de interés históricamente bajos, así como de políticas monetarias muy acomodaticias. Estas políticas, llevadas a cabo a través de la puesta en marcha de mecanismos no convencionales, tuvieron por efecto provocar una bajada importante de las rentabilidades,   especialmente en el mercado monetario.  Los niveles del tipo Eonia pasaron de más del 4,5% en 2009 al 0% de hoy día  (llegando a estar en negativo durante algunos meses). Al mismo tiempo, las rentabilidades ofrecidas por las emisiones de los principales estados europeos bajaron significativamente, llegando en muchos casos a ofrecer rentabilidades negativas, como se observa en el  bono alemán a 2 años , cuya rentabilidad es del -0,23%.

Leer más: http://conectacapital.com/Blog/?p=221