El autor de este libro publicado el año pasado es Guy Spier, un conocido inversor value que ganó junto con su amigo Mohnish Pabrai una de las subastas anuales para almorzar con Warren Buffett. Spier creó en 1997 el fondo Aquamarine Fund y sigue gestionándolo actualmente con excelentes resultados. Ha obtenido una rentabilidad anual desde su creación del 10,3% frente al 6,6% del S&P 500.

El subtítulo del libro es “My Transformative Quest for Wealth, Wisdom and Enlightment”. Un subtítulo así no es de los que me invita a comprar un libro, pero dado el brillante curriculum del autor, hice una excepción.

Por desgracia, el subtítulo hace honor a buena parte del contenido. Por tanto, el futuro lector debe tener claro desde el principio que el libro no pretende ser una guía de inversión, sino una narración en primera persona de la trayectoria vital del autor. Spier no esconde su inclinación por los libros de autoayuda, gurús y el uso de una serie de terapias psicológicas que yo calificaría como pseudocientíficas. Buena parte de la obra trata de como todo esto cambió su vida y su forma de afrontar la gestión financiera. En conjunto, el aroma a manual de autoayuda impregna el libro, lo que no quiere decir que carezca de capítulos interesantes.

Al inicio nos narra su experiencia laboral en una firma de Wall Street de dudosa reputación, ofreciéndonos un retrato realista de los financieros con pocos escrúpulos que suelen aparecer en la imaginación colectiva cuando se habla de Wall Street. Tras esta mala experiencia y después de un par de momentos catárticos es cuando el autor se introduce en el mundo de la gestión value.

Una idea que Spier trata de dejar patente en varios momentos a lo largo del libro es que los gestores profesionales están sometidos a las mismas (o más) presiones, influencias negativas y sesgos psicológicos que un inversor particular. Según sus propias palabras “It´s reassuring to talk smugly about the madness of crowds, but what about the madness of the intellectual and financial elite? In my experience, we are capable of the same insanity. Indeed, it´s often people of my ilk who are driving the craziness”.

Los capítulos finales son los más interesantes desde el punto de vista del inversor. En ellos nos habla de la conveniencia de usar una lista de comprobación antes de comprar una acción, expone una serie de reglas fundamentales en su operativa y realiza un análisis post mortem de algunas de sus peores inversiones, tratando de localizar los errores realizados y la forma de evitarlos.

En resumen, del libro se puede extraer alguna idea valiosa, aunque para el que busque iniciarse en los fundamentos de la inversión value pienso que sería más adecuado, en lugar del libro de Spier, el de su amigo Mohnish Pabrai “The Dhandho Investor”.

Desde aquí os animo a que también recomendéis los libros que os hayan parecido interesantes.

Felices lecturas estivales.