David Aranzabal
(DavidAranzabal)

ESPAÑA.

Buffet de pips


Escrito 10 Jul 10

09-07-2010_19-47-32

Si por algo atrae el trading cada día a más y más personas es por una cosa: la libertad.

Uno decide cuándo opera, cuánto capital arriesga, a qué precio compra, a qué precio vende, sus propios objetivos, sin jefes y en la comodidad de tu propio hogar.

Sin embargo esta gran libertad de elección que nos ofrece el trading puede convertirse en el motivo fundamental por el que un gran número de principiantes fracasan con sus primeras cuentas de trading.

Desde que somos niños, crecemos y nos desarrollamos rodeados de reglas y códigos que nos ayudan a saber qué podemos hacer en cada momento. En el colegio y en las universidades las reglas siempre estaban claras. Cuando uno trabaja para una empresa sabe que recibe un salario a cambio de un horario y unos objetivos de trabajo que debemos cumplir. Sabemos dónde están los límites y lo que podemos y no podemos hacer. Si uno es empresario o profesional autónomo ocurre exactamente lo mismo. Las reglas del mercado o el entorno nos marcan cuánto se puede cobrar por un producto o servicio dentro de unas reglas del juego más o menos precisas y conocidas.

Pero ¿qué ocurre en el trading? Todo lo que hemos aprendido desde pequeños acerca de las reglas aparentemente desaparece. Tenemos el control absoluto sobre lo que compramos y vendemos, a un simple click de ratón, y encima somos capaces de observar  el resultado de nuestras decisiones en tiempo real, viendo si vamos ganando o vamos perdiendo.

A mí me recuerda mucho a los buffets de algunos hoteles de vacaciones de “todo incluido”. Uno acaba comiendo por comer simplemente porque la comida está ahí. Además los gerentes de alimentación de estas cadenas hoteleras saben perfectamente cómo distribuir los alimentos en el buffet para que los más baratos y que más entran por los ojos sean los primeros que elijas (pastas con salsas, ensaladillas con mayonesa, pastelería). De esta manera los clientes se sacian rápidamente y no consumen los alimentos más caros como la carne o los pescados. Resultado: empachos y digestiones pesadas a partir del segundo día.

Para combatir esto es bueno pasear primero por el buffet para elegir qué vamos a comer. Un plan de ataque. En definitiva, marcarnos unas reglas, en este caso de alimentación, y ajustarnos a ellas.

Que tengamos libertad de elegir no quiere decir que cualquier elección que hagamos vaya a ser acertada. De hecho cuando hay muchas opciones sobre la mesa es mucho más complicado elegir y por lo tanto mucho más fácil equivocarse. Por eso es tan bueno marcarnos nuestras propias reglas en el trading y ser muy precisos y constantes con su cumplimiento. Es posible que nos equivoquemos con las reglas que elijamos, pero los daños estarán localizados y controlados. Además cada cierto tiempo las iremos ajustando y actualizando, porque el mercado, al igual que nosotros mismos, va cambiando.

De la misma manera que en el buffet, debemos elegir primero nuestros objetivos personales en el trading, y luego nuestras propias reglas. Para muchos de nosotros será la primera vez que seamos los que dictemos las reglas para hacer dinero. Pero si no lo hacemos, y no somos disciplinados, corremos el riesgo de empacharnos de libertad y acabar haciendo las elecciones equivocadas.

 

“La libertad no tiene su valor en sí misma: hay que apreciarla por las cosas que con ella se consiguen.”

Ramiro de Maeztu (1875-1936) Escritor español.

Por Yuri Rabassa, colaborador de FXforaliving

Comentarios (3)

mistol Jubilado nacido el 4/2/45 y colaboro con el circuloeconomia.com y la Escola Europea de Humanitats de Barcelona, sobre ciencias humanas.

10 Jul 10
Me parece un buen ejemplo y como todo, las decisiones deben ser
meditadas, antes de tomarlas y no dejarse llevar por las recomendaciones
y las emociones a la vista. Hay mucho mercado en el mundo.
10 Jul 10
Mistol, gracias por tu aportación.

arturop https://foro.masdividendos.com/

11 Jul 10
También este griálico concepto del trading atrae al mayor número de
mercachifles y vendedores de crecepelo que se ha visto jamás sobre la
faz de la tierra, junto con el pujante sector de las apuestas
deportivas, esto es.