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Recuerdo perfectamente una de mis primeras lecciones de vuelo, hace ya bastantes años.
Habíamos despegado del aeropuerto de Cuatro Vientos en Madrid, mi instructor y yo, hacia la zona habitual de maniobras en una ligera monomotor Cessna 172. Fueron mis primeros días como piloto y, aunque me sudaban las manos por la intensidad de la experiencia de sentir el avión responder a mis órdenes, empezaba a disfrutar de la libertad del vuelo. En ese momento el instructor, sin previo aviso, quitó toda la potencia al motor y ante mi asombro me miró y dijo: “¿y ahora qué?”
El primer instinto natural del piloto inexperto ante un fallo de motor es tirar del mando de vuelo, para evitar que el avión caiga. Pero estaba aprendiendo una de las lecciones más importantes de mi vida, y que desde entonces me ha acompañado en todo lo que he hecho. Me gustaría compartirlo con vosotros, porque a mí me ha ayudado mucho.
Lo primero que hay que hacer ante una emergencia así es lo contrario a lo que te dicta el instinto, bajar el morro del avión empujando los mandos, para que el avión no se quede sin velocidad, y ¡volarlo!. Cierto, ahora solo puede bajar, pero aún vuela. Todo lo demás es secundario. Debemos aprender a volar el avión tanto si el motor funciona como si no, y mantener el control del mismo en todo momento.
En el trading, al igual que en la aviación o en la vida, nunca podemos  dejar de “volar el avión”. Tanto si las cosas van bien como si van mal. Debemos intentar mantener el control ya que es la única manera de poder minimizar los daños ante un contratiempo.
Y es que cuando las cosas nos van mal, o nos enfrentamos a una posición que va en nuestra contra, nuestras emociones toman el control y a menudo nos hacen tomar decisiones equivocadas, como tirar de la palanca para evitar lo inevitable, mover nuestros stops en contra (o incluso quitarlo) o enfadarnos con el mercado porque no nos está yendo bien.
¿Te imaginas a Chesley Sullenberger, (el piloto que aterrizó un 737 en el Río Hudson el año pasado, salvando a todo el pasaje y la tripulación) enfadado en el momento que impactó contra la bandada de gansos por su mala suerte por perder los dos motores? Seguramente el resultado de aquel acto heroico no hubiera sido el mismo.
Cada vez que abramos un trade debemos estar preparados y entrenados psicológicamente para actuar en caso de que no nos salga bien, y seguir pilotando. No importa si tenemos razón o no. En ese momento solo debemos concentrarnos en minimizar los daños y actuar. Eso es lo que caracteriza a todos los grandes traders: si una posición abierta cumple unos requisitos que previamente han definido para considerarla perdedora, la cierran sin dudarlo (o dejan que se ejecute el stop), y se concentran en la siguiente operación.
Si nos acostumbramos a intentar mantener el control del trade en todo momento podremos aterrizar nuestra cuenta suavemente, para poder despegar de nuevo en la siguiente oportunidad que detectemos. Recuerda que siempre hay aviones listos para volar y oportunidades en el mercado, y debemos cuidar nuestro capital como si fuese un preciado pasaje. En ocasiones ascenderemos y en otras descenderemos, pero si lo hacemos correctamente siempre lo haremos bajo control, y podremos retomar nuestro siguiente vuelo.
Me encantaría que compartieras con nosotros experiencias similares que has tenido, en las que has podido resolver algún problema manteniendo el control. Puedes incluir tu comentario en la parte inferior.

Por Yuri Rabassa, colaborador de FXforaliving.