Tras las reformas que aplicó el Presidente Dmitry Medvedev durante el 2008 y 2009 parece que la modernización de la economía y la financiación del Fondo Monetario Internacional se han terminado.

Según el FMI los objetivos que tiene Rusia no son lo suficientemente ámbiciosos especialmente en el ambito de exportación de petróleo que si no crecen sus exportaciones corren el riesgo sufrir una recesión por caída de precios.

El FMI ha avisado al gobierno Ruso de que ha de reducir del 11% a 4.7% e incrementar los tipos de interés para evitar la inflación. También hay un gran problema con la declaración de impuestos, las empresas Rusas reciben un recorte en un 5%, sí esta desgravación fiscal se eliminase podrían aumentar su efectividad.