Ayer, al cierre de los mercados USA, comentaba que estaba saboreando el regustillo amargo que nos habían dejado los mercados americanos en la última hora. Hablaba de la opinión contraria. Hoy cuando los mercados europeos han abierto con hueco bajista lo veía claro y así lo comenté a primera hora. Todo apuntaba a que íbamos a recuperar y cerraríamos con una bonita vela blanca. Así ha sido. ¿Y ahora? Nadie lo sabe. No vendamos la piel del oso antes de cazarlo… Y no se cazará hasta que superemos los máximos previos (12.000 Ibex). El dato del paro de mañana será aprovechado por ambos: alcistas y bajistas, y me refiero a que no estemos tan seguros que con un dato bueno nos subimos hasta los máximos ni que con un dato malo bajamos a los infiernos. Recuerdo el año pasado, en estas fechas, que me salí del mercado tras un dato de paro desastroso y el mercado fue capaz de darse la vuelta y cerrar con cuantiosas ganancias… Bueno, de momento toca saborear esta victoria. Carpe Diem.