tasa de ahorro

En 2018 los españoles ahorramos, de media, algo menos de cinco euros por cada cien euros ganados. La tasa de ahorro de los hogares se redujo al 4,9%, seis décimas por debajo del valor de 2017, de acuerdo con el INE. El ahorro se redujo a pesar de que la renta disponible de los españoles aumentó un 3,2%; no obstante, también lo hizo el consumo (un 4%).

El tanto por ciento de la renta disponible que los españoles no consumen cada mes, es decir, que guardan está en mínimos, incluso por debajo de los niveles precrisis. El aumento de la renta disponible y del consumo ha repercutido negativamente en el ahorro de las familias españolas. Esto da lugar a un escenario en el que cualquier imprevisto pueda dejar a una familia sin margen de maniobra para actuar.

Oriol Carreras, economista de CaixaBank, explica en un artículo publicado recientemente por la entidad que "es probable que la tasa de ahorro empiece a recuperarse ligeramente en los próximos trimestres ".

El economista explica que durante los últimos años, tras la crisis financiera, el consumo se ha disparado y ha crecido por encima de la renta bruta disponible (RBD), lo que ha dado lugar a un deterioro de la tasa de ahorro. "Sin embargo, nuestra previsión es que, en los próximos años, este patrón se revierta y el consumo crezca por debajo de la RBD", asegura el economista y lo razona en base a la desaparición del efecto del consumo embalsado. Es decir, tras el final de la crisis, los españoles han puesto en marcha todos aquellos proyectos que habían aplazado, por lo que el consumo ha crecido; no obstante, cuando este efecto pase, "cabe esperar que las familias moderarán su patrón de consumo".

Eso sí, según el artículo de Carreras, "mientras que en 2007 los hogares ahorraban poco para mantener un elevado consumo y se endeudaban para financiar la inversión inmobiliaria, en la actualidad este patrón se ha truncado y vemos cómo la baja tasa de ahorro no se está trasladando a un mayor endeudamiento".

La regla 50-20-30

A pesar de que las estadísticas arrojan una tasa de ahorro media en mínimos, no todos los españoles están dispuestos a vivir sin un cojín sobre el que apoyarse en el caso de que la situación empeore. Lógicamente, ganar más dinero o moderar el consumo son las mejores formas de ahorrar.

Seguir la regla 50-20-30 nos puede ayudar también. Este sistema propugna destinar el 50% de la nómina a los gastos fijos que son ineludibles, como el alquiler o la hipoteca, la compra del supermercado o los recibos, el 20% al ahorro y el 30% restante a los gastos que no son indispensables como regalos, ocio, viajes, etc.

Además de esta regla, estos cinco consejos del comparador financiero HelpMyCash.com nos pueden ayudar a aumentar nuestra tasa de ahorro:

1- Contratar una cuenta de ahorro: aunque la rentabilidad de las cuentas de ahorro esté en mínimos, si buscamos bien, podemos llegar a encontrar cuentas con una rentabilidad de hasta el 3% TIN, tal y como podemos comprobar en el ranking de las mejores cuentas de ahorro de HelpMyCash. Además, con este producto no solo podremos rentabilizar lo que amasemos, sino que tendremos una hucha en la que ir separando la parte que queramos ahorrar del resto del dinero disponible, lo que nos ayudará a no gastarlo.

2- Establecer metas: si nos fijamos objetivos de ahorro, tendremos un aliciente para ahorrar. Podemos establecer una meta, un plazo para conseguirla y fijarnos una cantidad de dinero mensual para alcanzarla. Algunos bancos permiten crear huchas a través de sus apps y de su banca online en las que ir distribuyendo el dinero en función de los objetivos que tengamos.

3- Programar transferencias: si queremos evitar despilfarrar nuestra nómina, podemos programar una transferencia periódica a principios de mes desde nuestra cuenta corriente a nuestra cuenta de ahorro. De esta manera, nos aseguraremos de que cada mes una parte de nuestros haberes se destinará al ahorro y no correremos el riesgo de malgastarlos. Y, si nos surge un imprevisto, siempre podemos volver a transferir el dinero que necesitemos a la cuenta corriente. Además, podemos modificar el importe de la transferencia cuando queramos si, por ejemplo, nuestro sueldo aumenta y queremos ahorrar cada mes una cantidad mayor.

4- Revisar las facturas y la cesta de la compra: el dinero que pagamos al año en suministros (luz, gas, agua, teléfono e Internet), productos de alimentación e higiene, y combustibles es elevado. Sin embargo, reducir las facturas está en nuestras manos. Si comparamos supermercados, tarifas de luz o de Internet o el precio de las gasolineras, por poner tres ejemplos, podremos ahorrar varios cientos de euros cada ejercicio. Según la OCU, podemos ahorrar de media al año 947 euros según el supermercado en el que compremos. Asimismo, la diferencia entre repostar en una gasolinera u otra puede llegar a los 50 céntimos por litro de carburante, según un análisis elaborado en abril por HelpMyCash en base a los datos que publica de forma regular el Ministerio para la Transición Ecológica.

4- Evitar los caprichos: deberíamos ser capaces de establecer presupuestos y no superarlos. Por ejemplo, en época de rebajas, podemos fijarnos un máximo de dinero y comparar las distintas ofertas para no sobrepasarlo. Si vamos a viajar, podemos escoger destinos acordes a nuestro presupuesto y no abusar de los gastos superfluos que luego agrandarán nuestra factura.