Conoce las principales novedades de la nueva ley hipotecaria que protegerá al cliente cuando la solicite

La nueva ley hipotecaria, que ya será efectiva el lunes 17 de junio, ofrece sobre el papel un mayor amparo al consumidor desde el momento en que solicita un préstamo hipotecario. La renovación de la ley se debe a la obligación de adecuarse a la directiva europea de protección al cliente y para evitar abusos cometidos en el pasado por falta de transparencia en el proceso de contratación. ¿Cómo se pretende mejorar el servicio a los clientes? Fundamentalmente con una mayor transparencia en el proceso de contratación, con más información sobre la hipoteca solicitada y con el respaldo del notario.

Más información para el futuro prestatario

La renovada legislación pone el foco en la información que deben contener los documentos hipotecarios. En primer lugar, la Ficha de Información Precontractual (FIPRE), que indica las condiciones generales de la hipoteca, tendrá información adicional para conocimiento del solicitante. Por ejemplo, indicará qué garantías tendrá el préstamo hipotecario, las consecuencias de no abonar las mensualidades y si el banco aplicaría o no la dación en pago. Además de la FIPRE, los bancos también tendrán que hacer públicas todas las condiciones de contratación en sus páginas web oficiales.

FEIN y FiAE: los nuevos documentos hipotecarios

No obstante, el gran cambio con la nueva reglamentación es la sustitución de la actual FIPER, la Ficha de Hipoteca Personalizada, por la FEIN, la Ficha Europea de Información Estandarizada. La FIPER todavía vigente ofrece, en principio, todas las condiciones personalizadas. No obstante, esta no es vinculante por defecto. Como apuntan desde el comparador financiero HelpMyCash.com, muchos clientes tenían que pedir otra oferta vinculante para que la entidad bancaria se comprometiera a no cambiar las condiciones acordadas durante un mínimo de 14 días.

Pero todo cambia con la FEIN, que será una ficha vinculante por defecto. Ésta incluirá todas las características del producto que el cliente quiere contratar. Asimismo, el banco tendrá que respetar las condiciones acordadas durante 10 días antes de la firma con el notario. En ese período, el solicitante podrá leer en el documento cuál será el interés aplicado, el plazo, las comisiones y los productos vinculados que el banco requiere contratar para acceder a unos tipos reducidos.

Junto a esta oferta vinculante, el banco tendrá que entregar al cliente la Ficha de Advertencias Estandarizadas (FiAE), un documento complementario con todos los detalles de las cláusulas más delicadas y otras características del contrato hipotecario.

Entre otros aspectos, esta ficha mostrará: el índice de referencia incluído en el interés aplicado, si la hipoteca se concede en una moneda diferente al euro y si se le aplica o no un límite a la subida del interés. Asimismo, también indicará, entre otros aspectos relevantes, el plazo máximo de impagos antes de la ejecución hipotecaria, los gastos de formalización de hipoteca y los de cancelación.

Pero todo esto no queda aquí, ya que los clientes tendrán derecho a recibir, con la misma antelación, una copia del contrato con todos los gastos desglosados. Además, si la hipoteca que se contrate es variable, la entidad facilitará un documento adicional con las cuotas estimadas en varios escenarios, tanto si baja como si sube el euríbor.

El notario gana relevancia

La nueva ley hipotecaria dará más protagonismo al notario, que no se limitará a redactar la escritura. Según HelpMyCash.com, sobre el papel, la intención es que esta figura tenga capacidad de veto si el solicitante no demuestra un conocimiento profundo del producto, para lo que se le asesorará personalizadamente.

Entre las medidas que recoge la ley, el notario tendrá que evaluar tanto al cliente como a sus avalistas (si los tiene), al menos un día antes de la firma, para certificar que están bien informados sobre el producto. También tendrá que constatar que el solicitante haya recibido toda la información precontractual mencionada. Si esto no se cumpliera, éste está obligado a desautorizar la escrituración del contrato.

Finalmente, el registrador de la propiedad también tendrá su cuota de protagonismo, porque podrá vetar aquellas cláusulas del contrato que el Tribunal Supremo dictaminó como nulas por ser consideradas abusivas.

De esta manera, con estas medidas la intención es evitar que se vuelvan a repetir algunos de los abusos cometidos por la banca durante los últimos años.