Imagina que acabas de aterrizar en Nueva York. Necesitas efectivo para coger un taxi y sacas un puñado de dólares de un cajero automático. El terminal te informa de que te cobrará un dólar por prestarte este servicio. Es razonable, piensas. Sin embargo, cuando revisas tu extracto bancario, la sorpresa es mayúscula: resulta que, además del dólar que te ha cobrado el propietario del cajero, tu banco te ha cargado una comisión por sacar dinero de una red internacional y otra por el cambio de divisa. Aunque la primera vez que nos pase pueda sorprendernos, resulta que es una práctica habitual.

De acuerdo con una investigación llevada a cabo por el comparador de productos financieros HelpMyCash.com, ocho de cada diez tarjetas de débito ofertadas por los bancos nacionales aplican comisiones cuando se usan fuera de España. Por retirar cien euros de un cajero situado en otro país podemos llegar a pagar más de diez, en función de nuestro banco y del propietario del terminal. Sin embargo, según la guía para saber qué tarjeta nos conviene para viajar, elaborada por HelpMyCash, hay algunas que nos permitirán pagar en comercios y usar cajeros fuera de España gratis.

Las 3 comisiones que encarecerán nuestras vacaciones

Cuando saquemos dinero de un cajero extranjero, debemos de tener en cuenta estos tres gastos:

  • Comisión por cambio de divisa: suele ser del 3% sobre el importe de la transacción y solo se aplica cuando la operación se realiza en una moneda distinta al euro, por lo que no tendremos que preocuparnos por ella si sacamos dinero de un cajero situado en la eurozona, pero si el terminal está situado en Nueva York, Tokio o Buenos Aires, sí.
  • Comisión por usar un cajero extranjero: este cargo nos lo cobrará nuestro banco por retirar efectivo de un cajero extranjero. Varía mucho entre entidades, aunque la media se sitúa en el 4% con un mínimo de unos tres euros. Al haber un mínimo, lo ideal es sacar importes elevados y acudir al cajero menos veces. Para que nos hagamos una idea: si sacamos cinco veces 20 euros nos cobrarán 15 euros en total, pero si sacamos una sola vez cien euros, la comisión será de solo cuatro euros, tomando como ejemplo la media anterior.
  • Surcharge fee: a diferencia de las dos comisiones anteriores, esta no depende de nuestro banco, sino que nos la cobrará el propietario del cajero por prestarnos sus servicios. Dentro de la Unión Europea, la surcharge fee de un reintegro a débito no puede superar el 0,2% del importe extraído. Sin embargo, fuera no está regulada y puede ser de varios euros.

Visto lo anterior, si retiramos 100 euros en un cajero situado en París, podríamos llegar a pagar 4,20 euros (cuatro euros que nos cobrará nuestro banco por usar el cajero y 20 céntimos que nos cobrará como máximo el dueño de la máquina). Si, por el contrario, lo hacemos en Nueva York, la factura se multiplicaría: cuatro euros por usar una red internacional, tres euros por el cambio de divisa y la surcharge fee, que podría ser de varios euros.

Si en lugar de sacar dinero, pagamos nuestras compras con tarjeta, solo tendremos que preocuparnos por la comisión por cambio de divisa. Y solo si estamos fuera de la eurozona, ya que dentro no tendremos que pagar ningún extra por pagar con una tarjeta. 

Tarjetas para operar gratis fuera de España

Si viajamos por la eurozona, tenemos a nuestra disposición al menos 14 tarjetas de débito de siete entidades distintas que nos permitirán sacar dinero gratis de los cajeros. Dos ejemplos: con la tarjeta de débito estándar de N26, que es gratuita, podremos retirar efectivo gratis en euros cinco veces al mes en cualquier cajero de la UE y con la de imaginBank, que tampoco tiene cuotas anuales, podremos realizar reintegros sin límite en una amplia cantidad de países europeos también sin comisiones.

El numero de tarjetas que permiten operar sin comisiones fuera de la eurozona se reduce a ocho. Con estas podremos sacar dinero gratis de cualquier cajero y no tendremos que pagar la comisión por cambio de divisa.

Eso sí, no olvidemos que la surcharge fee no depende de nuestro banco. Para evitarla tendremos que ir probando en varias entidades hasta que encontremos un cajero que no nos la cobre (en función del país será más o menos fácil).