La inflación en España se situó el pasado mes de noviembre, según datos del INE, en el 1,7%, tras seis meses consecutivos por encima del 2%. Los datos del IPC contrastan con las rentabilidades medias de los productos de ahorro, cercanas al 0%. Si comparamos las dos magnitudes, podemos concluir que la mayoría de los ahorradores pierden poder adquisitivo día tras día, sobre todo teniendo en cuenta que alrededor del 40% de los activos de los hogares están en efectivo y en depósitos (al menos así era al cierre del primer trimestre de 2018 de acuerdo con el Banco de España).

Batir hoy en día la inflación a riesgo cero es complicado. El IPC de noviembre de 2017 a noviembre de 2018 fue del 1,7%. Durante ese mismo período, la rentabilidad media de los fondos de inversión fue del -2,92%, según Inverco. Todas las categorías de fondos tenían una rentabilidad media a un año a 30 de noviembre de 2018 negativa, salvo los fondos de fondos de inversión libre (1,44%) y los de renta variable internacional EEUU (5,37%). Los tenedores de planes de pensiones han corrido peor suerte: todas las categorías dieron de media en noviembre una rentabilidad a un año negativa.

Los productos de ahorro clásicos no han entrado en terreno negativo, pero la mayoría no ayudan a mitigar los efectos de la inflación. Aquellos que contrataron un plazo fijo en noviembre de 2017 lo firmaron de media al 0,10%. Los que lo hayan hecho el pasado mes de octubre, último mes sobre el que el BdE ha publicado datos, lo han hecho a la mitad: 0,05%.

A pesar del desalentador escenario que se cierne sobre los ahorradores españoles, lo cierto es que las cuentas remuneradas pueden aliviar la presión sobre el bolsillo, sobre todo ahora que los bancos están apostando fuertemente por ellas. Permiten conseguir rentabilidades de hasta el 5% TAE; eso sí, para saldos reducidos. Pero pueden ser una estrategia para rentabilizar el capital del día a día, el dinero que no esté invertido.

Este tipo de cuentas exigen, como mínimo, que el cliente domicilie sus haberes en la entidad (nómina o pensión) y, en ocasiones, imponen requisitos extra como domiciliar un determinado número de recibos, usar la tarjeta asociada o contratar productos extra como seguros, aunque muchos bancos se conforman con la primera condición. Es importante analizar si las ganancias compensan las exigencias.

Ranking de las cuentas más rentables

La última entidad en apuntarse al carro de las supercuentas remuneradas ha sido Ibercaja, que recientemente ha estrenado la Cuenta Vamos con una rentabilidad del 5,06% TAE el primer año y del 2,01% TAE el segundo para un saldo máximo a remunerar de 6.000 euros. Probablemente, la mejor cuenta nómina del momento en términos de rentabilidad. Además, ofrece una bonificación extra: un cheque regalo de Amazon de 100 euros si la nómina domiciliada supera los 1.500 euros o de 40 euros si es superior a 600 euros.

La cuenta de Ibercaja, que se ha lanzado justo cuando el Santander ha introducido los últimos recortes en su Cuenta 1|2|3 (que cada uno saque sus propias conclusiones), recuerda y mucho a la longeva Cuenta Nómina de Bankinter, que también ofrece un 5% TAE el primer año y un 2% el segundo.

CaixaBank también apuesta por el 5% TAE para saldos de hasta 5.000 euros, aunque en este caso durante dos años; eso sí, solo para las rentas altas: requiere domiciliar una nómina superior a 2.500 euros en la Cuenta Family.

La Cuenta 360 Grados de Cajamar reduce la rentabilidad al 3,04% TAE, pero elimina la limitación del tiempo y, además, aumenta el saldo máximo remunerado: entre 3.000 y 12.000 euros. Le sigue, por orden de rentabilidad, la Cuenta Expansión Plus del Sabadell con una remuneración de hasta el 3% TAE (primer año hasta 2,74% TAE) para un saldo máximo de 10.000 euros.

Cierra el ranking la Cuenta Ahorro Bienvenida de Openbank para nuevos clientes que domicilien su nómina o pensión en el banco. Tiene una TAE del 1,72% (interés nominal anual del 3% durante seis meses) para un saldo de hasta 15.000 euros.