Un cheque es un instrumento bancario que se utiliza como medio pago. Aunque hoy en día en España su uso no es excesivamente popular, al haber perdido terreno en pro de las transferencias y de las tarjetas, continúa utilizándose en ciertas transacciones.

Existen distintos tipos de cheques: cheques de viajeros, cheques conformados, cheques emitidos contra la cuenta del Banco de España, etc., todos ellos regulados por la Ley 19/1985, de 16 de julio, Cambiaria y del Cheque.

Algunos ofrecen mayores garantías que otros. Es el caso del cheque bancario,  aquél en el que el librador, quien lo emite, es una entidad bancaria, la misma que tiene que pagarlo. La ventaja que presenta el cheque bancario para la persona receptora, el librado, es una mayor garantía de cobro que radica en que el cheque está emitido por el propio banco.

Muchas entidades publicitan como ventaja el ingreso de cheques gratuito por parte de sus clientes. No obstante, no suelen hacer referencia al gasto que puede suponer la emisión de un cheque y menos de un cheque bancario. En este punto, las entidades no se ponen de acuerdo, ya que las diferencias entre lo que cobran unas y lo que cobran otras es bastante diferente. En lo que sí coinciden es en aplicar una comisión, por mucho que varíen las tarifas.

En la siguiente tabla, realizada por el comparador HelpMyCash, podemos ver qué comisiones aplican algunas de las entidades más populares que operan en nuestro país sobre la emisión de cheques bancarios:

Estas comisiones, como muchas otras, suelen aplicarse al cliente mediante el cálculo de un tanto por ciento sobre el total del importe, con una cuota mínima que deberá abonarse si  una vez calculado el tanto por ciento anterior no se llega a esa cantidad. Las comisiones anteriores son las que aparecen en los tablones de anuncios de las entidades en cuestión; podría ser que en los contratos de ciertos productos estas tarifas fuesen distintas o que, incluso, negociando con el banco puedan reducirse.

Teniendo en cuenta los bancos analizados, el tanto por ciento medio que suelen cobrar sobre el nominal del cheque es de alrededor de un 0,45%, mientras que la cuota mínima media que tiene que asumir el solicitante del cheque es de 12,61 € por documento.

En el caso de los bancos online, aunque a priori podríamos pensar lo contrario ya que la banca online suele ser sinónimo de “0” comisiones, aplican comisiones más altas que los bancos físicos si calculamos la media de todos ellos. Mientras que los anteriores aplicaban un tanto por ciento medio que no llegaba al medio punto, éstos imponen una comisión media del 0,67% sobre el importe del cheque y un gasto mínimo medio de 15,91 €, tres euros más que los bancos tradicionales analizados. Veámoslo de forma gráfica:

*Tarifa Premium: nómina domiciliada

Como hemos podido comprobar, existen entidades que cobran comisiones muy por debajo de la media o que, incluso, no cobran nada. En el caso de los bancos físicos, EVO Banco es el más barato: sus clientes tienen que abonar sólo un  0,30% con un mínimo de 3 €. Le sigue CatalunyaCaixa, que también aplica un 3%, pero la cuota mínima es de cincuenta céntimos más, 3,50 €.

Pero si queremos que nos salga gratis tenemos que acudir a la banca online, exactamente a ING Direct: la entidad holandesa no cobra ninguna comisión por la emisión de los primeros 4 cheques bancarios y aplica un 0,3% con un precio mínimo de 18 € a partir del quinto cheque. Esto es, con ING Direct hasta un máximo de 4 cheques bancarios nos salen gratis.

Visto lo visto, si necesitamos emitir un cheque de este tipo o creemos que vamos a necesitarlo, es interesante conocer qué entidades cobran menos y con cuál nos saldrá más rentable, ya que la comisión, en la mayoría de casos, puede ser bastante elevada.