Si te creías muy moderno por pagar tu compra en el supermercado con el móvil, sentimos decirte que no lo eres. Abonar una compra a golpe de smartphone es cada vez más común en España. De acuerdo con las estimaciones de Statista, durante ese año el número de españoles que podría haber hecho uso de ese sistema de pago asciende a 2,1 millones.

Si bien es cierto que el pago con móvil no ha logrado sustituir a las tarjetas y no se ha acercado, tampoco, a la penetración de las tarjetas contactless, cada vez son más los españoles que usan su móvil como cartera.

Atrás ha quedado el miedo que en su momento generaba este sistema de pago. Según una encuesta realizada por el comparador de productos financieros HelpMyCash.com el pasado mes de octubre, al 60% de los participantes no le asusta utilizar su móvil para pagar una compra en un comercio. Por sexos, ellos son más atrevidos (el 63% afirma que no le da miedo usar este sistema de pago), frente a ellas que se muestran algo más miedosas (en el caso de las mujeres el tanto por ciento se reduce al 59%).

La encuesta, en la que participaron 1.032 usuarios del comparador, refleja que los más jóvenes son los más abiertos al uso de un wallet para pagar con el móvil, mientras que a medida que envejecemos nos volvemos más reacios a la adopción de este sistema. Entre los jóvenes de entre 18 y 25 años ,el 72% dice no darle miedo el pago móvil. Entre los 26 y 35 años la tasa de aceptación es del 66%, entre los 36 y los 45, del 60%, entre los 46 y 55, del 53% y entre los 56 y 65 años, del 54%. A partir de los 66 años el miedo al pago móvil crece considerablemente: solo al 28% de los encuestados de este segmento no le asusta usar el smartphone para pagar una compra.

Pero ¿qué es lo que nos da miedo del pago móvil?

Pues, en primer lugar, la seguridad. Más de la mitad de los miedosos asegura no confiar en la seguridad del pago móvil, concretamente un 65%. No obstante, los wallets cuentan con medidas para que los pagos sean seguros.

Los monederos virtuales no comparten los datos de la tarjeta (número y CVV) con el comercio. Apple señala que “cuando haces una compra, Apple Pay utiliza un número específico de dispositivo y un código de transacción único. De este modo, el número de tu tarjeta nunca queda almacenado en tu dispositivo ni en nuestros servidores y Apple jamás lo comparte con los comercios”.

Asimismo, si la compra supera los 20 euros, se debe poner el código pin en el datáfono, una contraseña que solo el titular del plástico debería conocer. Además, la mayoría de los wallets permiten al usuario usar un nivel de autentificación inicial. Samsung Pay, por ejemplo, requiere que el usuario autorice cada pago mediante su huella dactilar, el escáner del iris o el pin. Apple Pay, por su parte, usa los sistemas Face ID, Touch ID o un código.

Eso no implica que el pago móvil esté totalmente libre de vulnerabilidades. Según explicó en una charla el profesor Zhe Zhou de la Universidad Fudan de China, información que recoge el portal Andro4All, existen maneras de vulnerar la seguridad de los pagos móviles. Al parecer, tal y como se explica en Andro4All, cuando se asocia una tarjeta a un wallet, se genera un token (un número de identificación) que sirve para notificar a la entidad de crédito el pago. “Cada transacción usa un único token que sólo se puede usar una vez y, por ello, la única manera de poder usar el de otra persona fraudulentamente es impedir que llegue al servidor de pagos. Y hay smartphones con transmisión magnética segura que pueden hacer esto, emitiendo energía electromagnética a través de la bobina de la carga inalámbrica”, recoge la web.

Volviendo a los resultados de la encuesta de HelpMyCash, un 30% afirma que no conoce o no sabe usar el pago móvil, un 5% dice que le da pereza usarlo y un 2% dice que le da vergüenza recurrir a este sistema de pago.

¿Y qué es lo que nos gusta?

Principalmente la comodidad y la practicidad que supone pagar con el móvil, ya que no hace falta llevar la cartera encima. Algunos usuarios también citan la velocidad de este sistema de pago y un pequeño porcentaje, un 5%, la seguridad.

Y parece que los que lo prueban, salen contentos. Solo el 0,48% de los encuestados afirman haberse sentido decepcionados con el pago móvil.