El 2008 fue un año dorado para los depositantes españoles. Por aquel entonces, ING estrenaba su Depósito Naranja al 4,5% TAE y Bankinter pagaba hasta un 11% (¡sí, un 11%!) a un mes. La rentabilidad media de los plazos fijos en 2008 superaba el 4%, según los datos del Banco de España, y en octubre de ese año el tipo medio alcanzó el 5%, la cifra más alta de la serie histórica.

Es decir, que por aquel entonces, por cada diez mil euros invertidos a un año las ganancias eran, de media, de entre 400 y 500 euros brutos. Nada que ver con la situación actual. La remuneración media de los plazos fijos firmados el pasado mes de mayo fue del 0,05%, es decir, que por la misma inversión y el mismo plazo, las ganancias se reducen a cinco euros. Hablamos de una caída del 99%.

Para ser justos, hay que recordar que la inflación media en España en 2008 fue de alrededor del 4%, por lo que la rentabilidad real no era tan abultada como parece. Sin embargo, el tipo de interés de la mayoría de los plazos fijos actuales no supera la inflación, por lo que el ahorrador ahora pierde poder adquisitivo.

De aquellos depósitos superrentables no hay ni rastro ya en el mercado español. Lo único que se asemeja son las cuentas remuneradas: Bankinter, Ibercaja y CaixaBank pagan un 5% TAE, pero limitan el saldo remunerable a un máximo de 5.000 o 6.000 euros y exigen vincularse, tal y como recoge el comparador de cuentas bancarias de HelpMyCash.com.

Pero que la rentabilidad de los plazos fijos se haya hundido no significa que tengamos que conformarnos con ese 0,05%, menos aún ahora que abrir un depósito en otro país de la UE es tan sencillo y accesible (se puede contratar un depósito con un interés muy superior a la media en otro país comunitario desde solo mil euros, sin salir de España y sin hablar ni siquiera inglés). Veamos qué nos ofrecen los mejores depósitos a plazo fijo del mercado.

Depósitos españoles por encima de la media

Los mejores plazos fijos españoles no los encontraremos en la gran banca, donde las rentabilidades se acercan al cero por ciento. Hoy por hoy, las mejores propuestas están en la banca mediana y en la online.

La sucursal española de Banca Farmafactoring, que opera por Internet, es un buen ejemplo. El Depósito Facto a 1 año tiene una remuneración del 1,31% TAE. Si se invierten 10.000 euros a un año, los intereses brutos serán de 130,16 euros. La entidad permite escoger cualquier plazo entre tres meses y cinco años: todos los plazos por encima del año se pagan al 1,31% TAE, mientras que para duraciones inferiores, la rentabilidad es menor. El importe mínimo de contratación es de 5.000 euros, los intereses se abonan trimestralmente y la cancelación anticipada no está permitida. Aunque los depósitos se constituyen en España, la matriz de la entidad es italiana y opera bajo la protección del fondo de garantía de depósitos (FGD) de dicho país.

Por detrás encontramos a Banco Finantia Spain (BFS), entidad sujeta al FGD español que comercializa cinco depósitos con un plazo de entre uno y cinco años. La rentabilidad va del 0,65% TAE para el plazo más breve al 1,05% para el más dilatado. Están disponibles desde 50.000 euros y son exclusivos para nuevas aportaciones. La liquidación es a vencimiento y la cancelación anticipada está permitida.

La oferta de Banco Pichincha a doce meses se sitúa también entre los plazos fijos más atractivos. Tiene una rentabilidad del 0,80% TAE, sin importe mínimo y con abono trimestral de intereses. Se puede cancelar anticipadamente. WiZink también destaca: ofrece tres depósitos a 18, 25 y 36 meses con una rentabilidad del 0,50% TAE, 0,65% y 0,80% respectivamente. El importe mínimo es de 5.000 euros y la liquidación es trimestral. Se pueden cancelar anticipadamente pasados los primeros 60 días. Tanto Banco Pichincha como WiZink están protegidas por el FGD nacional.

Los mejores depósitos europeos

Gracias a Internet, contratar un plazo fijo fuera de España es ahora más fácil que nunca. Algunas entidades permiten a los españoles contratar depósitos a distancia sin necesidad de tener fijada la residencia fiscal en su país, aunque en muchos casos será necesario hablar su idioma o, como mínimo, inglés. Otra opción es recurrir a un supermercado de depósitos como Raisin. La fintech alemana ofrece a los españoles la posibilidad de contratar productos de ahorro en bancos de países como Italia, Malta o Portugal, entre muchos otros. Con la ventaja de que todo el proceso se realiza a distancia y en español.

A corto plazo, las mejores opciones disponibles a través de Raisin son el depósito a seis meses del banco letón BlueOrange, que renta al 0,75% TAE y está disponible desde 20.000 euros y el plazo fijo a tres meses del maltés FimBank al 0,70% TAE (importe mínimo de 1.000 euros).

Curiosamente, a un año ninguno supera la rentabilidad del Depósito Facto, pero sí se acercan. El italiano Banca Sistema paga un 1,25% TAE (importe mínimo de 5.000 euros), el portugués Haitong, un 1,17% (10.000 euros) y el búlgaro BACB, un 1,15% (5.000 euros).

Si estamos dispuestos a firmar plazos mayores, podemos rascar hasta un 2,01% TAE a diez años, concretamente con Banca Sistema (inversión mínima de 5.000 euros).

Sea cual sea el depósito escogido, todos los bancos comunitarios están protegidos por el FGD de su país que, como el español, cubre hasta 100.000 euros por ahorrador en cada entidad.