¿Interés fijo o variable? 3 claves para resolver el dilema de los que buscan hipoteca

¿Interés fijo o variable? 3 claves para resolver el dilema de los que buscan hipoteca

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El euríbor cotiza en mínimos históricos y los bancos ofrecen unos tipos fijos muy bajos, algo que beneficia claramente a los que quieren contratar una hipoteca próximamente para comprar una vivienda. Ahora bien, que se pague poco con ambas modalidades hace que sea aún más complicado decidirse por una sola. Entonces, ¿es mejor una hipoteca con interés fijo o variable? Para resolver este dilema, desde el comparador financiero HelpMyCash.com han elaborado un pequeño manual de tres puntos que guía al cliente hacia la mejor opción dependiendo de sus necesidades.

1. ¿Plazo corto o largo?

Lo primero que hay que tener en cuenta, según el comparador, es el plazo al que se pretende devolver el dinero. Si es corto, de unos 15 años o menos, el tipo variable es más conveniente, pues debido al sistema francés (con el que se pagan más intereses en los primeros años), la mayor parte de los intereses se abonará con un euríbor negativo. Se espera, en ese sentido, que este índice cotice alrededor del 0% durante los próximos cinco años.

Pero ¿qué ocurre si se pretende reembolsar la hipoteca en un plazo de 20 años o más? En ese caso entra en juego la tolerancia al riesgo que tenga el propio cliente. Si tiene poca y prefiere pagar siempre lo mismo, un tipo fijo puede ser más adecuado, mientras que si es más atrevido, el interés variable puede ser una mejor elección.

2. Estabilidad vs. cuotas baratas a corto plazo

Lo siguiente que hay que poner en la balanza es el principal punto fuerte de cada modalidad. El de las hipotecas fijas es, sin duda, la estabilidad: como sus cuotas se mantienen sin cambios (siempre que se cumplan las condiciones acordadas con el banco), el cliente tiene la seguridad de que siempre pagará lo mismo; sin sobresaltos. En consecuencia, se trata de un producto menos arriesgado. 

En cuanto al tipo variable, su mayor ventaja reside en el dinero: con un euríbor en mínimos históricos, las cuotas de estas hipotecas (cuyo interés está ligado a este índice) son muy bajas. La previsión, como decíamos, es que esta referencia siga en torno al 0% durante unos cinco años más, así que decantarse por esta modalidad prácticamente asegura pagar unas mensualidades baratas durante el próximo lustro. 

A eso hay que sumar que los bancos ofrecen unas buenas condiciones en ambos casos. Las hipotecas fijas tienen intereses de alrededor del 1,50%, mientras que el diferencial medio de las variables (lo que se suma al euríbor para determinar el tipo aplicado) se sitúa en torno al 1%.

3. Cada modalidad tiene sus inconvenientes

Los dos tipos de hipoteca tienen, sin embargo, varios inconvenientes que también hay que tener en cuenta. Con las fijas se paga más a corto plazo y, si el euríbor no sube dentro de unos años, también saldrían más caras a la larga. Con las variables, por su parte, existe el riesgo de que la cuota se encarezca si este índice cotiza al alza, lo que podría derivar, incluso, en problemas para hacer frente a las mensualidades.   

Con todo esto en mente, desde HelpMyCash.com aconsejan al futuro solicitante que evalúe su propio perfil y determine qué modalidad podría ajustarse mejor a sus preferencias y necesidades. Asimismo, sea cuál sea el interés elegido, recomiendan comparar el máximo número de ofertas posible para dar con la más barata y negociar con los bancos para obtener unas mejores condiciones. 

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