subida de tipos bce helpmycash

Entre enero y noviembre del pasado año, el importe de los créditos al consumo concedidos a los hogares españoles ascendió a 31.857 millones de euros, un 18,7% más que durante el mismo período de 2017. Desde que en 2012 la concesión de préstamos tocase fondo, el importe de las nuevas operaciones no ha parado de aumentar a un ritmo interanual de entre el 8 y el 28%, de acuerdo con los datos del Banco de España.

A las cifras anteriores habría que sumar la deuda de los préstamos para la compra de vivienda. En este caso la peor cifra se registró en 2013, cuando se concedieron solo 21.854 millones de euros a las familias españolas. Pero cinco años después, el importe de los préstamos concedidos para este fin ya roza los 40.000 millones (período de enero a noviembre de 2018). Tras dos años de elevado crecimiento, 2014 y 2015, en los que el repunte interanual fue del 23 y 33% respectivamente, la concesión de hipotecas se ha moderado con un aumento interanual durante los últimos años de entre el 2 y el 4%.

La política monetaria europea, que ha abaratado el dinero, ha tenido mucho que ver en la concesión de créditos. Los préstamos variables referenciados al euríbor (actualmente en negativo) se han abaratado, así como las hipotecas fijas, que se han visto arrastradas por el efecto del euríbor en las variables.

En cualquier caso, el saldo vivo de las hipotecas en manos de los hogares españoles ha disminuido (en diciembre de 2013 ascendía a 601.415 millones de euros, mientras que el pasado mes de noviembre se situaba en 514.951 millones). No ha ocurrido lo mismo en el terreno de los préstamos al consumo, en el que la deuda de las familias ha aumentado: de 170.701 millones de euros que se tenían que devolver en diciembre de 2013 a 189.709 millones en noviembre de 2018.

Klaas Knot, Gobernador del Banco Central de los Países bajos, advirtió el pasado mes de octubre del aumento de los riesgos vinculados a las condiciones financieras actuales (los tipos de intervención llevan instalados en el 0% desde 2016) y añadió que la época de dinero barato que hemos vivido ha incitado a los hogares y a las empresas a endeudarse más que nunca, tal y como recoge Europa Press. "Nadie puede esperar que las actuales condiciones financieras acomodaticias permanezcan mucho tiempo. Y cuando cambien se hará evidente que hemos contraído mucha deuda", señaló el banquero.

Los tipos podrían subir en 2019

Todo apunta a que los tipos de interés podrían aumentar tras el próximo verano. De hecho, el euríbor lleva meses al alza y es probable que entre en terreno positivo en 2019 o, como muy tarde, en 2020. De acuerdo con el último informe de estrategias de inversión de Bankinter, este año el euríbor podría oscilar entre el -0,1% y el 0,2% mientras que en 2019 iría desde el 0,4% para el escenario más pesimista hasta el 0,7% para el más optimista. ¿Qué ocurrirá entonces?

Con los préstamos a tipo fijo nada de nada, pero con los variables la cosa cambia. En España la mayoría de los créditos al consumo no están referenciados a ningún índice, pero con las hipotecas ocurre lo contrario. Aunque el número de hipotecas fijas ha aumentado, más de la mitad de las que se firman cada año siguen siendo variables. Con un diferencial medio del 1% y un euríbor en terreno negativo, el precio de estos préstamos ha sido muy atractivo. Pero ¿qué ocurrirá cuando el BCE suba los tipos y arrastre con ello una subida del euríbor?

Pongamos un ejemplo para una hipoteca de 150.000 euros a 25 años con un interés de euríbor más 1%. En diciembre el valor del índice fue del -0,129%, por lo que los hipotecados a los que se les aplicó el euríbor de diciembre ahora pagan 556,59 euros al mes. Pero si en 2020 se cumpliesen las previsiones más optimistas de Bankinter y el índice se situase en el 0,7%, las cuotas subirían a 614,10 euros mensuales. Hablamos de 690,12 euros más cada año para pagar la hipoteca. El ejemplo anterior es extrapolable a cualquier crédito al consumo vinculado a un índice.

Pero no olvidemos que el euríbor superó el 5% en 2008. Las cuotas para la hipoteca anterior con un euríbor del 2% serían de 711,32 euros, de 791,76 euros si subiese al 3% y de ni más ni menos que 966,45 euros si el índice llegase a situarse en el 5% como ocurrió hace una década.

Miquel Riera, experto en hipotecas del comparador HelpMyCash, recomienda que antes de firmar una hipoteca o un crédito al consumo a tipo variable se calculen tanto las cuotas con los valores actuales como las cuotas con valores más altos, para saber si en un futuro con un euríbor superior al actual podríamos hacer frente al pago del préstamo. No olvidemos que las hipotecas se firman por plazos muy largos, por lo que el euríbor durante ese tiempo puede variar mucho.