Los niños del Colegio de San Ildefonso ya llevan semanas afinando la voz. Las 100.000 bolas están preparados y ya se han realizado las comprobaciones correspondientes sobre el giro de los bombos, igual que se han revisado las liras de cada tabla que sustentarán la bola premiada.

Cada 22 de diciembre la suerte y esperanza se vuelven protagonistas en todo el país. Los expertos en bancos y finanzas del comparador HelpMyCash.com informan de que este año se repartirán 2.240 millones de euros en premios, de los cuales el 95 % de los participantes no obtendrá nada. Sin embargo, ni la probabilidad ni la experiencia de otros años impide que todos acabemos haciéndonos la misma pregunta: ¿y si me toca?

Tapar agujeros y viajar, las respuestas más frecuentes

Los españoles solemos ser bastante poco originales con las respuestas a semejante posibilidad. Las diferentes encuestas realizadas por medios de comunicación y consultoras como TNS extraen las mismas conclusiones año tras año.

La mayoría de los cuestionados admiten que destinarán el dinero para tapar agujeros, concepto en el que se incluye acabar de pagar la hipoteca, ayudar económicamente a los familiares o hacer la típica reforma de la casa que lleva años posponiéndose.

Otros, tirando de la premisa de que “el dinero está para disfrutarlo”, admiten que harían un viaje a lo grande con toda la familia. Aunque algunos también reconocen que cambiarían su medio de transporte por un coche de alta gama o cumplirían el capricho de hacerse con una buena moto.

Sin embargo, todo depende del dinero recibido. La diferencia entre conseguir los 400.000 euros del premio gordo o un quinto premio compartido a medias con un amigo puede ser retirarse del trabajo o limitarse a ahorrar para el futuro.

La inversión, perfecta para multiplicar beneficios, pero solo si es segura

Los ciudadanos más previsores ya tienen claro qué harían con el premio y es sacarle beneficio. Pero si no tenemos grandes nociones sobre mercados e inversiones arriesgadas lo mejor es que nos limitemos a productos bancarios sencillos.

En cuanto a las opciones que hay en este momento en el país, son diversas y para todos los gustos. Partiendo de la máxima rentabilidad, cabe resaltar los depósitos Mix de Mediolanum al 1,25 %, 1,75 % o 4,00 % a seis meses y combinados con otro producto de inversión de la entidad.

Siguiendo la escala, si no somos ambiciosos, podemos apostar por los depósitos a plazo fijo. De este modo nos aseguramos al 100 % de que recuperaremos el premio conseguido más los beneficios pactados desde su contratación. Destacan los comercializados por la plataforma Raisin, el depósito francés de Crédit Agricole a 3 años y con un 1,25 % TAE o el depósito WiZink al 1 % TAE junto a su cuenta de ahorro asociada que ofrece un 0,50 % TAE de rentabilidad.

Sin duda, lo más importante para no derrochar el dinero es pensar de forma inteligente y nunca arriesgar en productos cuyo funcionamiento no comprendemos. ¿Y si no nos toca nada? Siempre queda el sorteo del Niño y consolarnos con tener salud.