La curva de tipos de interés de los bonos de un gobierno es uno de los indicadores más fiables a la hora de estimar la dirección de una economía.

Cuando las curvas de tipos de interés se invierten, es decir, cuando los inversores exigen más rentabilidad a la deuda a corto plazo que a los bonos a largo, irremediablemente suele producirse un acontecimiento que desemboca en una severa crisis económica.

El siguiente gráfico muestra la curva de tipos de interés de los bonos de gobierno estadounidenses a principios de 2007:

Meses más tarde tuvo lugar una de las crisis bancaria primero, financiera después y finalmente económica que se recuerda:

Sirva como otro claro ejemplo la crisis de las puntocom en el año 2000. Esta es la curva de tipos de interés americana ese año:

Y este el desenlace tras el estallido de la burbuja de las puntocom…

Esto es lo que está sucediendo actualmente con la curva de tipos griega (verde) y lo que hacía hace 6 meses (amarillo):

Como vemos, la curva soberana griega ha cambiado mucho en el plazo de seis meses. En realidad, el caso griego es un tanto particular y su curva de tipos refleja una estructura muy atípica: humped o en forma de campana, ya que la curva no está totalmente invertida como en los ejemplos anteriores.

Si hacemos caso a la historia, deberíamos otorgarle una alta probabilidad de entrada en recesión al país heleno en los próximos meses. Teniendo en cuenta que actualmente su economía se encuentra en superávit primario y con un crecimiento esperado de PIB del 1,85% en 2015 y 2,50% en 2016, para que Grecia entrase en recesión tendría que producirse un acontecimiento muy drástico como pudiera ser una salida del Euro, un default o una reestructuración de la deuda.

La curva en forma de campana es más propia del último escenario que mencionamos: la reestructuración. Parece que el mercado descuenta que la amortización de los bonos a medio plazo se va a producir en cantidades por debajo del nominal y de ahí que coticen con tires más elevadas que los bonos a largo plazo, cuya tir es menos sensible a estas variaciones. Los bonos a muy corto plazo quedan inmunes a esta reestructuración.

Este sería un escenario pesimista. Nosotros, queremos aportar un pequeño matiz al actual contexto de la economía griega: Grecia ya ha sufrido una severa recesión y su economía está intervenida. Actualmente, un peso muy elevado de la deuda griega a corto plazo y medio plazo se encuentra en manos de la Troika, por lo que es difícil saber con seguridad si existe liquidez suficiente en dicho mercado como para reflejar de forma razonable su cotización. Además, confiamos en que los planes de austeridad impuestos por la Troika sigan progresando en el saneamiento de la economía griega y que no se va a producir ni un default ni una salida de la moneda común, pues cualquiera de los dos escenarios atentaría muy severamente contra los intereses del país.

 

En cualquier caso, los datos están ahí. ¿Veis posible una reestructuración de la deuda griega? ¿Y una salida del euro?.