El próximo 2 de agosto finaliza el plazo para que republicanos y demócratas alcancen un acuerdo sobre el aumento del techo de gasto de los Estados Unidos. Obama ya ha alertado de los graves riesgos en los que se incurriría en el corto plazo en caso de no alcanzar dicho acuerdo (“las tasas de interés subirían y se correría el riesgo de provocar una profunda crisis económica”). El Gobierno americano no podría hacer frente a sus pagos y entraría en suspensión de pagos.

 

¿Es posible que la principal potencia económica mundial entre en suspensión de pagos? Parece que sí, sin acuerdo el Tesoro no podría incrementar las emisiones de deuda y no tendría capacidad de financiar su déficit público.

 

Por tanto el problema real de los Estados Unidos no es llegar a un acuerdo para aumentar el techo de deuda (problema solo en el corto plazo), sino buscar una solución a un crecimiento desbocado de su deuda, que es un problema mucho más serio.

 

Es indudable que la medida inminente para evitar una crisis a nivel internacional sin precedentes es aprobar el techo de gasto, pero más importante sería que el Congreso   obtuviera un acuerdo en los próximos   meses con las medidas necesarias para conseguir la reducción de su abultado déficit.

 

Nosotros no contemplamos un escenario en el que no se alcance el acuerdo sobre el aumento del techo de deuda en USA, ya que sus efectos podrían ser “catastróficos”, y creemos que la cordura de los políticos americanos se impondrá, pero mientras la deuda americana siga creciendo vertiginosamente la probabilidad de impago también lo hace.